La directora de la Berlinale, cuestionada por el Gobierno, quiere seguir en su puesto
Berlín, 3 mar (EFE).- La directora de la Berlinale, la estadounidense Tricia Tuttle, manifestó este martes su deseo de seguir al frente del festival de cine de Berlín en la víspera de la reunión del consejo supervisor del ente responsable del evento, después de quedar en entredicho por críticas contra Israel.
«La Señora Tuttle quiere continuar con el equipo del festival el exitoso trabajo iniciado con toda la confianza e independencia institucional», señalaron a EFE fuentes de la Berlinale.
La orientación del festival forma parte de los temas que abordará el consejo supervisor de la KBB, el ente responsable del festival de cine, mientras que la posición de Tuttle ha quedado en entredicho dado el malestar que causaron en el Gobierno alemán las críticas contra Israel pronunciadas en la ceremonia de entrega de premios de la 76ª edición de la Berlinale.
El ministro de Medio Ambiente, Carsten Schnieder, único miembro del gabinete del canciller Friedrich Merz que acudió a la ceremonia, abandonó el acto en una señal de protesta tras escuchar al cineasta palestino-sirio Abdallah Alkhatib acusar al Ejecutivo germano de ser «cómplice del genocidio en Gaza por parte de Israel».
Alkhatib hizo estas declaraciones desde la tribuna al recibir el premio a la mejor Ópera Prima por ‘Chronicles From the Siege’. El cineasta portaba una kufiya palestina mientras un colaborador suyo exhibía una bandera de Palestina.
Schnieder consideró las palabras del realizador «inaceptables» y por eso abandonó la sala durante el discurso, pues era «la única posibilidad de expresar su distanciamiento», según explicó el lunes el portavoz del Ministerio de Medio Ambiente, Nikolai Fichtner.
El Gobierno alemán aplazó el pasado jueves su decisión sobre el futuro de Tuttle, tras celebrar una reunión de urgencia a raíz de las críticas contra Israel.
El consejo de supervisión de la KBB, presidido por el titular de Cultura de Alemania, Wolfram Weimer, se reunió el pasado jueves en la Cancillería para hablar de la futura orientación de la Berlinale.
Dos días antes, Weimer había señalado que Tuttle no podía seguir al frente del festival debido a una «atmósfera envenenada» marcada por «tensiones políticas».
La semana pasada, el equipo de la Berlinale también expresó su apoyo unánime a la directora del Festival Internacional del Cine berlinés.
Lo hicieron en una carta abierta firmada por más de 500 empleados de la Berlinale y de instituciones asociadas.
Una situación que empezó a tensionarse durante la celebración de la Berlinale, justamente por lo opuesto. El festival recibió fuertes críticas de los medios de comunicación por su silencio ante lo que ocurre en Gaza -en contraste con sus declaraciones públicas contra la guerra de Ucrania y otros conflictos-. EFE
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