La Eurocámara presiona para crear un impuesto europeo sobre las multinacionales digitales
Bruselas, 25 jun (EFE).- El Parlamento Europeo prosigue con sus llamadas a crear un impuesto común sobre las multinacionales digitales como Google, Apple, Meta o Amazon que sirva para financiar parte del presupuesto de la UE con una recaudación que en el caso más optimista podría rozar los 43.000 millones de euros anuales, según los cálculos internos que maneja la institución.
La Comisión de Presupuestos de la Eurocámara organizó este martes una sesión de trabajo sobre este gravamen que los eurodiputados han propuesto como nueva fuente de ingresos de la UE a fin de desbloquear las negociaciones sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) del periodo 2028-2034.
Los Veintisiete están profundamente divididos por el tamaño de las cuentas y los eurodiputados reclaman un presupuesto mucho mayor que el que están valorando los países. Una salida pasa por encontrar nuevos ingresos para el bloque que cubran al menos en parte el gasto nuevo en prioridades como la defensa o la competitividad.
Este es el contexto en el que el Parlamento quiere abrir paso a la tasa digital. El estudio elaborado para el Hemiciclo por el investigador senior de CEPS, Apostolos Thomadakis, estima en 25.700 millones anuales los ingresos en 2028 de aplicar un tipo del 3 % a estos servicios (un 13 % del presupuesto), cifra que aumentaría hasta los 42.900 millones por año si el tipo sube al 5 % (un 22 % del presupuesto).
Son cálculos mucho mayores que los 5.000 millones que maneja la Comisión Europea y la diferencia radica, además de en el tipo (Bruselas hace el ejercicio aplicando únicamente un 3 %) en la base imponible.
La proyección de la Comisión Europea se basa en los gravámenes nacionales que ya tienen España, Italia y Francia sobre la publicidad online, la intermediación digital y el comercio de datos. En cambio, los cálculos del estudio encargado por la Eurocámara incluye también los servicios de nube y, sobre todo, los ingresos por comercio electrónico.
Ventajas e inconvenientes
En cualquier caso, este impuesto implica una recaudación «realmente interesante», a juicio de la eurodiputada del PSOE Sandra Gómez, quien también destaca la «oportunidad de armonización fiscal» frente a la «fragmentación» actual.
Gómez es la responsable del futuro informe de la Eurocámara sobre recursos propios de la institución, junto con la eurodiputada checa del Partido Popular Europeo (PPE) Danuše Nerudová, quien también defendió la iniciativa para una tasa digital que cuenta con el respaldo de los liberales y los ecologistas.
No obstante, un gravamen sobre las multinacionales también tendría «implicaciones negativas» tanto para los Estados miembros como para la UE en su conjunto. El informe recoge, en particular, las críticas que señalan que un gravamen sobre los ingresos «podría distorsionar los modelos de negocio y causar problemas de doble imposición».
También podría elevar los costes tanto de los usuarios como de los proveedores de servicios en las plataformas digitales y, sobre todo, podría contribuir a incrementar las «tensiones» entre la UE y la administración estadounidense de Donald Trump, que en el pasado ya ha criticado los impuestos nacionales en este ámbito.
Batalla presupuestaria
El Parlamento Europeo no tiene competencias sobre los llamados «recursos propios» del bloque (las fuentes de ingreso de presupuesto común), pero sí debe validar el MFP en su conjunto y los eurodiputados han amenazado con tumbar las cuentas si no incluyen nuevos impuestos por valor de 60.000 millones de euros.
La Comisión Europea puso sobre la mesa cinco nuevos impuestos que en conjunto alcanzarían estos ingresos, pero ninguna de las propuestas ha convencido siquiera a una mayoría de los gobiernos del bloque, que tienen la primera y última palabra en esta materia.
Se trata del arancel climático del bloque, el sistema europeo de comercio de emisiones o tasas sobre el tabaco, los residuos electrónicos no reciclados o incluso las empresas según su tamaño. Ante la falta de acuerdo entre las capitales, la Eurocámara ha propuesto tres nuevas ideas: además de la tasa digital, propone un impuesto sobre los criptoactivos y una tasa a las apuestas en línea. EFE
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