La fiebre de las cartas de Pokémon empuja a McDonald’s a reformar sus promociones en Japón
Tokio, 13 ago (EFE).- La fiebre que gira en torno al juego de cartas de Pokémon, que alcanzan precios desorbitados en reventa, ha empujado a la filial japonesa de McDonald’s a plantearse una reforma de los términos de sus campañas promocionales después de que la última causara revuelo e indignación entre los consumidores.
Las redes sociales se convirtieron en un hervidero este pasado fin de semana después de que muchos usuarios japoneses compartieran fotografías de decenas de pedidos de cajas ‘Happy Meal’ con los alimentos intactos abandonadas en las inmediaciones del restaurantes o en su interior, después de que sus compradores tomaran solo el obsequio incluido, un sobre con un par cartas de Pokémon con un diseño exclusivo, y descartaran el resto.
Las ediciones de cartas de este tipo son un jugoso material para coleccionistas y pueden alcanzar elevados precios en la reventa.
Este mismo miércoles, el precio alcanzado por una única de estas cartas en una puja aún abierta en la plataforma de venta electrónica Mercari ascendía hasta 9.999.999 yenes, prácticamente 58.000 euros al cambio actual, y numerosos usuarios habían publicado ofertas con centenares de sobres con estas cartas.
La cadena de comida rápida tuvo que suspender la campaña tras apenas 24 horas después de que numerosos locales se quedaran sin cartas por la avalancha de pedidos, un incidente por el que McDonald’s ha pedido disculpas públicamente y se ha comprometido a revisar sus políticas promocionales para evitar recurrencias.
El caso generó indignación no sólo por las dificultades para comprar un menú con el sobre, sino por el desperdicio de alimentos en el que derivó la campaña, que debía durar del 8 al 11 de agosto.
«Hemos confirmado que la reciente campaña de tarjetas Pokémon de Happy Meal provocó que algunos clientes compraran grandes cantidades de artículos para revenderlos, lo que provocó congestión y caos en nuestras tiendas y sus alrededores, así como el abandono y el desperdicio de la comida pedida. Nos disculpamos profundamente», indicó McDonald’s en un comunicado al término de la promoción.
La cadena reconoció que su respuesta fue «inadecuada» y planteó una reforma de los términos de sus campañas de cara al futuro, como límites más estrictos en la cantidad de cajas Happy Meal adquiridos o incluso la restricción de los pedidos y entregas a domicilio.
McDonald’s Japan añadió que, a raíz de este caso, comenzará a rechazar las compras de clientes que no respeten sus normas y protocolos, como intentar comprar más de lo permitido, hacer cola repetidamente en el mostrador o comportarse de forma intimidante con el personal de sus establecimientos.
«Al mismo tiempo, solicitaremos a cada operador de aplicaciones de mercadillo que implementen medidas más efectivas para frenar al máximo el acaparamiento malicioso y la reventa por parte de ciertos clientes», añadió la empresa, que aseguró que ya está manteniendo conversaciones activas con los operativos en este sentido.
El episodio de McDonald’s recuerda al caos vivido en el Museo de Van Gogh de Ámsterdam en 2023, cuando las instalaciones se convirtieron en un campo de batalla entre los aficionados de Pokémon y los especuladores con motivo de la venta de una carta promocional exclusiva durante una exposición especial dedicada a la franquicia. EFE
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