La ONU denuncia el asesinato de 702 civiles en Birmania por el Ejército durante elecciones
Bangkok, 22 jun (EFE).- La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) aseguró este lunes que al menos 702 civiles birmanos fueron asesinados durante el período electoral por el Ejército, que detenta el poder desde el golpe de Estado de 2021.
La ONU cifró en «como mínimo 702» las «muertes de civiles en todo el país», alertando de que este número «es inferior a las cifras reales», ya que «los cortes de Internet y otras restricciones impuestas por los militares dificultaron la posibilidad de documentar exhaustivamente» las pérdidas humanas.
En agosto de 2025, la entonces Junta Militar birmana, liderada por el general golpista y recién investido presidente Min Aung Hlaing, convocó elecciones, que se celebraron en tres fases entre diciembre y enero y sin presencia de los partidos de la oposición prodemocrática.
Según la ONU, fue durante ese periodo cuando sucedieron las 702 ejecuciones. «De ellas, 224 eran mujeres y 153 niños, lo que, en conjunto, representaba más del 53 % del total de víctimas civiles», indica el informe, que recuerda que «los ataques aéreos siguieron siendo la principal causa de destrucción y sufrimiento».
Con aeronaves ligeras y de bajo coste, el Ejército amplió el alcance de sus ataques, matando e hiriendo a civiles pero también dañando infraestructura crítica, como hospitales, escuelas, mercados, monasterios o campamentos de desplazados.
Los períodos más sangrientos «coincidieron con el anuncio de las elecciones y los avances del Ejército en el campo de batalla», siendo la población de las regiones centrales y del estado de Arakán la más castigada por la violencia.
Asimismo, la ONU documentó ataques contra población civil sin víctimas mortales atribuidos a la resistencia, integrada por milicias prodemocráticas y guerrillas étnicas que operan principalmente en las zonas montañosas y fronterizas que escapan al control del Ejército, que apenas controla la mitad del país.
Las elecciones se celebraron con una guerra civil activa, únicamente en 263 de los 330 municipios que conforman el país, a menudo de forma exclusiva en centros urbanos bajo control militar y de manera limitada en zonas en conflicto, por lo que grandes segmentos de la población quedaron excluidos de los comicios.
En este sentido, la ACNUDH señaló que «el período que precedió a las elecciones» estuvo marcado por «graves violaciones» de derechos humanos, poniendo de «manifiesto tendencias, patrones y abusos» con «graves consecuencias» para «la celebración de unas elecciones creíbles».
El principal partido de la oposición, la Liga Nacional para la Democracia (LND), ganadora de las elecciones previas al golpe, y decenas de otras formaciones contrarias al régimen militar fueron excluidos de la votación, mientras que líderes políticos, como la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, siguieron detenidos en régimen de aislamiento.
La asonada de 2021 acabó con diez años de transición democrática y abrió una espiral de ostracismo internacional y violencia que ha exacerbado la guerra de guerrillas que vive el país desde hace décadas. EFE
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