La OTAN exhibe contratos de armamento para apaciguar a Trump en la cumbre de Ankara
El jefe de la OTAN anunció este martes varios contratos de armamento para intentar convencer a Estados Unidos de que Europa se toma en serio el aumento del gasto en defensa, en el primer día de la cumbre de la Alianza en Ankara.
El presidente estadounidense, Donald Trump, que tiene previsto llegar por la tarde a la capital turca, está enfadado con sus aliados europeos por no haberlo apoyado como quisiera en la guerra que Estados Unidos e Israel desencadenaron contra Irán.
Países miembros de la OTAN y «empresas de ambos lados del Atlántico van a (…) firmar contratos que se cifran en miles de millones, literalmente miles de millones de dólares», afirmó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Según un diplomático de la Alianza, el valor total de estos contratos supera los 50.000 millones de dólares.
Se ha confirmado un contrato con la compañía sueca Saab para reemplazar la flota de aviones de reconocimiento Awacs fabricados por el estadounidense Boeing. Se trata de un pedido de diez aparatos Global Eye, cuyo monto no se ha revelado.
La OTAN anunció en 2023 el reemplazo de la flota de Awacs, y Saab era el favorito para ganar este contrato, tras la retirada de Boeing.
El grupo Airbus ha conseguido un contrato para suministrar un décimo A330 MRTT, un avión militar de transporte y reabastecimiento, a la flota de la OTAN.
El jefe de la Alianza hizo este anuncio ante un grupo de industriales y altos cargos de la OTAN, reunidos en la capital turca con motivo de un Foro sobre la industria de defensa.
Hace un año, los integrantes europeos de la OTAN y Canadá se comprometieron a elevar sus presupuestos de defensa al 5% del PIB de aquí a 2035, bajo presión de Trump. España fue el único país en desmarcarse de ese objetivo.
Rutte insiste en que los europeos han cumplido sus promesas con mayores gastos militares y asumiendo más responsabilidad en la defensa del continente frente a Rusia.
«Apenas un año después, ya vemos un avance transformador», declaró Rutte antes de la cumbre, que continúa el miércoles.
Pero Trump, molesto con los países europeos por impedir a las tropas estadounidenses utilizar sus bases para atacar a Irán, ha fustigado en los últimos días a sus aliados.
«Es ridículo que Estados Unidos continúe por este sendero unilateral cuando la relación es recíproca. ¡Ellos no nos apoyaron!», publicó Trump en su plataforma Truth Social.
– Cambio real –
Los gobernantes europeos esperan al menos evitar una fractura con el gobernante estadounidense que golpee aún más la credibilidad de la OTAN.
El octogenario líder republicano mantiene una buena relación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyo país ha multiplicado los arrestos contra las voces críticas y la prensa antes de la cumbre.
Además, aliados europeos como Francia y Reino Unido han planteado una posible misión naval para ayudar en el estrecho de Ormuz.
Pero la situación es muy volátil, y los europeos quieren tener claro en qué se concreta la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán, antes de desplazar sus fuerzas navales.
Aunque apuestan por la conciliación, los gobernantes europeos han comenzado a aceptar la realidad de que Estados Unidos se aleja de la alianza.
Washington quiere que sus aliados asuman la defensa convencional de Europa y anunció recientemente la reducción de los recursos que pone a disposición de los comandantes de la OTAN.
Los países europeos tratarán de probar que están dispuestos a tener un mayor papel en su defensa. Para Rutte «es la OTAN 3.0. Una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte».
– «Decisiones fuertes» –
Además de aceptar más responsabilidad por su propia defensa, los países europeos ya han asumido casi por completo el apoyo a Kiev en su guerra con Rusia, después de que Trump retirada el grueso de la ayuda norteamericana.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski, quien estará en la cumbre, espera que los europeos se comprometan a mantener un flujo de al menos 80.000 millones de dólares anuales en ayuda militar para su país en 2026 y 2027.
Zelenski, quien conversará con Trump, urgió a la alianza a tomar «decisiones fuertes» para aumentar la defensa aérea ucraniana, luego de un devastador ataque ruso que mató casi a 30 personas el lunes.
El presidente ucraniano buscará convencer a Trump de que Kiev cambia el rumbo de la guerra y de que debería presionar a Moscú para que vuelva a las negociaciones de paz.
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