Las FDS ralentizan ofensiva contra EI en Siria y preparan nuevas evacuaciones
Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por una coalición internacional dirigida por Washington, preparaban el martes nuevas evacuaciones de civiles y de yihadistas del último bastión del grupo Estado Islámico (EI) en Siria, después de la salida de más de 3.000 personas en menos de 48 horas.
Las FDS ralentizaron desde el domingo su asalto contra el último reducto del EI para permitir a los civiles retenidos y a los combatientes que deseen rendirse salir de este enclave en el pueblo de Baghuz, en la provincia oriental de Deir Ezzor.
Desde ese día, «unas 3.000 personas fueron evacuadas del reducto del EI», indicaba el lunes por la noche un portavoz de la alianza kurdo-árabe, Mustafa Bali.
«Entre el grupo había un gran número de yihadistas del EI que se rindieron», precisó en su cuenta de Twitter.
Tras la evacuación de miles de civiles en más de dos semanas, principalmente mujeres e hijos de yihadistas, las FDS reanudaron el viernes su asalto contra los últimos combatientes del EI, con el apoyo de los bombardeos aéreos de la coalición.
«Todavía hay civiles en Baghuz y las FDS intentan liberarlos», indicó el lunes por la noche a la AFP un responsable de las FDS en el terreno, que no descartaba «que el proceso de evacuación continúe hasta» el martes.
Acusó al EI de utilizar a los civiles como «escudos humanos y de impedirles salir».
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) informó de la «evacuación de 280 yihadistas» que capitularon desde la desaceleración de las operaciones».
– «Ataques aéreos» –
Tras un ascenso fulgurante en 2014, el EI proclamó en junio de ese año un «califato» en zonas enteras de Siria y del Irak vecino.
Pero frente a varias ofensivas en los dos últimos años, el territorio de los yihadistas se redujo drásticamente.
En el sector de Baghuz, los yihadistas se enfrentan de nuevo al fuego de artillería y a los bombardeos aéreos de la coalición internacional.
«Estos ataques continúan en este momento», indicó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.
«Los ataques aéreos y los disparos de artillería contra la zona yihadista continuaron hasta el martes al amanecer para impedir a los yihadistas realizar contraataques o huir», precisó Abdel Rahman.
No fue posible comunicar con la coalición anti-EI por el momento para confirmar estos ataques.
Más de 54.000 personas, principalmente familias de yihadistas, salieron ya del último reducto desde diciembre, según el OSDH. Entre ellas, más de 5.000 yihadistas fueron detenidos, según esta fuente.
La gran mayoría de los evacuados son trasladados al campo de desplazados de Al Hol, más al norte, donde decenas de miles de personas están apiñadas en difíciles condiciones, según las ONG.
– «Ayuda inmediata» –
La población del campo se eleva a más de 56.000 habitantes, «de los cuales más del 90% son mujeres y niños», indicó el martes la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Siria.
«Entre el 22 de febrero y el 1 de marzo, unas 15.000 personas llegaron al campo», añadió la OCHA, que informó de la muerte de 90 personas, de las cuales dos tercios son menores de cinco años, durante el precario trayecto de Baghuz a Al Hol o justo tras su llegada al campo.
Estas personas necesitan una «ayuda inmediata», advirtió el lunes el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en un comunicado.
Si el EI pierde su último reducto de Baghuz, significaría el fin territorial del «califato» en Siria tras su derrota en Irak en 2017.
Pero el grupo se transformó en organización clandestina, con combatientes esparcidos en el desierto sirio (centro) que aún logran realizar mortíferos atentados.
La batalla contra el EI es hoy el principal frente de la guerra en Siria, que causó más de 360.000 muertos desde 2011, en un momento en el que el régimen, apoyado por Rusia e Irán, recuperó el control de casi dos tercios del país.