Leópolis cuida sus heridas tras el primer ataque ruso a su patrimonio UNESCO
Rostyslav Averchuk
Leópolis (Ucrania) 25 mar (EFE).- Leópolis, ciudad ucraniana situada a 70 kilómetros de la frontera con Polonia, se recupera del primer ataque con drones contra su centro histórico, protegido por la UNESCO, ocurrido el martes en el marco de un bombardeo ruso en la que las fuerzas invasoras apuntaron a las zonas occidentales de Ucrania.
«Rusia ya ha atacado nuestra ciudad decenas de veces, pero esta ha sido la primera que ha apuntado directamente a su corazón», declaró a EFE el alcalde Andrí Sadoví junto al complejo del monasterio bernardino del siglo XVII, dañado y situado a unos 300 metros del edificio del ayuntamiento.
«El enemigo está atacando viviendas civiles y lugares declarados Patrimonio de la Humanidad. Son unos bárbaros. El mundo tiene que saberlo», subrayó Sadoví, mientras los trabajadores desmantelaban los elementos dañados del edificio atacado.
El ataque
Este miércoles, un día después del ataque, que provocó explosiones en otros dos puntos de la ciudad y dejó 27 heridos, aún quedaban troncos carbonizados esparcidos por el suelo.
Sin embargo, la iglesia barroca de San Andrés, una construcción del siglo XVII dotada de una suntuosa decoración, volvía a estar llena de visitantes y los vendedores habían regresado al mercado cercano, mientras la ciudad comenzaba a recuperarse de la conmoción.
Cientos de vecinos presenciaron el martes cómo un dron ruso volaba a baja altura por una de las calles más transitadas -donde se encuentran varios hospitales y universidades- en dirección al centro de la ciudad.
«Mis colegas estaban operando cuando alguien exclamó y señaló al cielo. La silueta era inconfundible, el triángulo de un Shahed», explicó a EFE el cirujano cardíaco Vitalí Averchuk, cuyo hospital se encuentra cerca del lugar atacado.
Momentos después, el dron impactó contra un edificio residencial de tres plantas situado a pocos metros de la iglesia de San Andrés y junto a su campanario, lo que provocó que una nube de fragmentos saliera disparada por la concurrida plaza cercana.
Patrimonio dañado
Según el alcalde, las vidrieras más valiosas de la iglesia salieron ilesas gracias a los paneles de madera que las cubrían desde el inicio de la invasión.
Sin embargo, algunas ventanas resultaron rotas, y un equipo de arquitectos declaró a la EFE que estaban documentando los daños para utilizarlos en un proceso penal contra Rusia.
La UNESCO manifestó estar «profundamente alarmada» por los ataques rusos y se comprometió a apoyar a las autoridades con evaluaciones, medidas de protección y asistencia de emergencia.
Ucrania espera una reacción más contundente y su Instituto de Memoria Nacional ha pedido a la organización que excluya a Rusia debido a sus ataques sistemáticos contra el patrimonio cultural de Ucrania.
El centro medieval de Leópolis es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998 por su mezcla única de estilos arquitectónicos e influencias culturales de múltiples grupos étnicos y religiosos.
Fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro en 2023 después de que Rusia intensificara sus ataques aéreos y bombardeara zonas protegidas por la UNESCO en otras ciudades, como Odesa y Kiev.
«Nuestra ciudad es tan bonita», dijo Anastasia Ufan, de 21 años, una vecina que acudió rápidamente a ayudar a los residentes del edificio dañado.
«Me temo que cuanto más dure la guerra, menos quedará aquí para que vean mis amigos extranjeros», añadió.
Dolor y resistencia
El ataque podría ser un acto de venganza de Rusia por los ataques de Ucrania contra su infraestructura de exportación de petróleo, declaró a EFE Zoreslava Taraj, profesora de inglés de 37 años, señalando que, mientras Ucrania ataca la economía, Rusia ataca a la población civil.
«Me duele ver la ciudad herida, y el ataque contra el mismísimo centro nos recuerda que ningún lugar es seguro», admitió.
Ella opinó que Rusia busca desmoralizar a los ucranianos con ataques que el martes también alcanzaron zonas céntricas de otras ciudades, a pesar de que la mayoría de los casi 1.000 drones lanzados ese día fueron interceptados.
En la ciudad de Ivano-Frankivsk, el ataque del martes mató a un soldado y a su hija de 15 años cuando salían de la maternidad donde su esposa acababa de dar a luz a su hija recién nacida.
A pesar del dolor causado por el ataque, la creencia de Rusia de que puede acabar con la resistencia de Ucrania de esta manera es profundamente errónea, subrayó Taraj antes de señalar que Moscú «es incapaz de comprender a los ucranianos», incluso después de todos estos años de guerra. EFE
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