Marcelo Ebrard confía en una ronda bilateral «fructífera» del T-MEC entre México y EE.UU.
Ciudad de México, 21 jul (EFE).- El secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, expresó este martes su confianza en que serán fructíferas las conversaciones de la tercera ronda bilateral sobre la revisión del T-MEC, la primera desde que Estados Unidos rechazó extender el acuerdo por otros 16 años y activó evaluaciones anuales hasta 2036.
El funcionario dio la bienvenida en la sede de la Secretaría de Economía a una delegación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), cuyos equipos técnicos comenzaron los trabajos con sus contrapartes mexicanas.
Las reuniones se desarrollarán hasta el jueves 23 de julio en Ciudad de México y abordarán acero, aluminio y sus derivados, automóviles, seguridad económica, asuntos laborales, agricultura y servicios de pagos electrónicos, según el USTR.
«El secretario Ebrard dio la bienvenida a ambos equipos y expresó su confianza en que las conversaciones serán fructíferas”, indicó la Secretaría de Economía en comunicado, acompañado de imágenes en las que se ve a Ebrard acompañado del subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo, así como de Altagracia Gómez, titular del Consejo Asesor Empresarial de la Presidencia mexicana.
La primera jornada se celebra a nivel técnico, antes de la llegada del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien viajará a México de miércoles al viernes y se reunirá con Ebrard, encargado de encabezar la delegación nacional.
La agenda también contempla contactos con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien afirmó que su Gobierno buscará acuerdos de fondo para que las futuras revisiones anuales funcionen como una lista de comprobación del cumplimiento y no como negociaciones completas.
Sheinbaum sostuvo que una revisión plena cada año no beneficia a México, Estados Unidos ni Canadá y advirtió que su país no se limitará a aceptar las demandas de Washington.
La mandataria explicó que Estados Unidos pretende endurecer las reglas de origen y aumentar el porcentaje de componentes producidos dentro de su territorio, aunque México analizará esas propuestas bajo el principio de proteger su economía.
Ebrard ha señalado que la prioridad mexicana es conservar su ventaja arancelaria frente al resto del mundo, que, según la Secretaría de Economía, permitió al país consolidarse como el mayor exportador hacia Estados Unidos y beneficia a trabajadores y empresas instaladas en territorio mexicano.
Antes de la ronda, el secretario revisó con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) la posición común de México y recordó que alrededor del 85 % de las exportaciones mexicanas entra sin arancel al mercado estadounidense.
La delegación mexicana busca negociar soluciones para los aranceles sectoriales impuestos al acero, aluminio y automóviles, la principal industria exportadora del país.
El presidente del CCE, José Medina Mora, dijo previamente a EFE que el empresariado está dispuesto a mantener durante meses, e incluso durante el resto de la presidencia de Donald Trump, las revisiones anuales antes que aceptar un acuerdo desfavorable.
En la ronda anterior, celebrada del 15 al 17 de junio en Washington, ambos Gobiernos avanzaron en reglas de origen y seguridad económica, abrieron discusiones sobre agricultura, trabajo y medioambiente y acordaron impulsar un comité sobre compatibilidad regulatoria. EFE
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