MSF alerta contra excluir a Kivu del Norte en la RDC del Fondo Mundial contra la malaria
Nairobi, 16 jul (EFE).- Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió este jueves de que la exclusión de la provincia de Kivu del Norte (en el este de la República Democrática del Congo, RDC) del próximo ciclo de financiación del Fondo Mundial contra la malaria tendría consecuencias «catastróficas», especialmente en un momento en que la región lidia con una epidemia de ébola.
MSF detalló que, bajo la octava ronda de subvenciones (GC8) del Fondo Mundial para el periodo 2027-2029, cuyas solicitudes deben presentarse a finales de este mes de julio, la provincia congoleña dejaría de figurar entre las prioritarias para recibir ayuda contra la malaria.
“El Fondo Mundial ha sido un verdadero salvavidas (…). Si deja de apoyar a la provincia en la prevención y el tratamiento de la malaria, la situación será catastrófica”, alertó en un comunicado el responsable de programas de MSF, Stéphane Doyon, quien consideró «inaceptable que en 2026 la gente siga muriendo» por una enfermedad prevenible.
A esto se suma el impacto del conflicto armado entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23), que ha forzado a miles de personas a huir a zonas boscosas y remotas, donde la exposición a los mosquitos es mucho mayor y el acceso médico es casi nulo.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto entre más de un centenar de grupos rebeldes y el Ejército, pese a la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco).
Según datos de la ONG, la malaria representó entre el 48 % y el 58 % de las consultas médicas durante 2025 en las zonas afectadas.
La escasez de insumos básicos ya es crítica: no se distribuyen mosquiteras en las áreas financiadas por el Fondo Mundial desde junio de 2023 y, debido a los problemas de acceso y seguridad, ningún suministro contra la malaria llegó a Kivu del Norte en la segunda mitad de 2025.
Esta falta de recursos obligó a MSF a asumir el costo y cubrir el 53 % de los tratamientos sencillos y el 35 % de los casos graves el año pasado, un esfuerzo que la organización califica de «insostenible» a largo plazo.
Ante este escenario, agravado por tasas persistentes de desnutrición que aumentan la mortalidad infantil por malaria, MSF instó al Fondo Mundial y a las autoridades de Kinsasa a reincorporar de inmediato a Kivu del Norte en la planificación del ciclo de financiación GC8 y a garantizar un reparto de recursos basado en la vulnerabilidad real de la población.
El sistema de salud de la provincia también corre el riesgo de verse desbordado por el brote activo de ébola que ya ha dejado 2.011 casos confirmados, incluidos 754 muertos, según datos oficiales.
MSF alertó de que la similitud de los síntomas iniciales de ambas patologías dificulta los diagnósticos y retrasa el inicio de los tratamientos adecuados, lo que añade presión a los centros médicos locales.
El brote corresponde a la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico, según la OMS. EFE
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