Nacionalismo, tradición y conflicto: claves de los resultados electorales de Tailandia
Bangkok, 9 feb (EFE).- El partido conservador Bhumjaithai (BJT, Orgullo tailandés) se ha impuesto en las elecciones de Tailandia del domingo, según los resultados provisionales, lo que puede allanar el camino a un periodo de estabilidad en un país de frágil democracia y con gran influencia de la Corona y el Ejército.
Con cerca del 95 % de los votos escrutados, el Bhumjaithai, que en septiembre formó un Gobierno en minoría con el compromiso de convocar elecciones anticipadas, se haría con al menos 193 escaños de los 500 en liza.
El amplio respaldo popular permite a su líder y actual primer ministro, Anutin Charnvirakul, afrontar con ventaja la negociación de una coalición conservadora en aras de formar un Ejecutivo estable después de que el país haya tenido tres dirigentes en los pasados tres años, desde las elecciones de 2023.
Ganadas por la formación reformista, bajo la marca entonces de Avanzar, el veto de las fuerzas conservadoras a un movimiento que pedía cambios en la monarquía y el Ejército dio paso a un periodo de débiles e improbables alianzas, con el añadido del declive económico de la segunda potencia del Sudeste Asiático.
Aquí unas claves de los resultados electorales.
Posibles alianzas
De confirmarse los resultados, con un plazo hasta abril para presentar reclamaciones, el BJT solo necesitaría el apoyo de 58 diputados, que podría encontrar con varias fórmulas, entre ellas asociándose al ultraconservador partido Kla Tham, liderado por el polémico exmilitar Thamanat Prompow, sentenciado en la década de 1990 a 6 años de prisión en Australia por importación de drogas.
Los resultados suponen un serio revés para el Partido del Pueblo (PP), segunda fuerza más votada (118 escaños), que partía como favorito en las encuestas.
Campaña patriótica
Los comicios han estado muy marcados por el histórico conflicto fronterizo con Camboya, después de un par de episodios de enfrentamientos en 2025, en julio y diciembre, que dejaron alrededor de 100 fallecidos.
Anutin, quien llegó al poder el pasado septiembre, tras la polémica destitución de la dirigente Paetongtarn Shinawatra por parte del conservador Tribunal Constitucional por críticas al Ejército, supo capitalizar el momento presentándose como líder patriótico y defensor de la nación, con referencias constantes a las fuerzas armadas en campaña.
«Al aprovechar el conflicto fronterizo con Camboya para crear un estado de emergencia controlado, Anutin se transformó en un líder en tiempos de guerra», dijo hoy a EFE el académico tailandés Pavin Chachavalpongpun, profesor en la Universidad japonesa de Kioto.
Los clanes políticos
Otro estrategia que ha impulsado, según analistas, al BJT ha sido la de agrupar bajo el partido a diferentes clanes políticos del país, algunos ubicados donde Bhumjaithai no contaba con redes de patronazgo.
«La victoria de Anutin refleja el éxito del mensaje nacionalista de Bhumjaithai, que no solo tuvo eco entre el público en general, sino que también ayudó a atraer a varios «ban yai» (grandes familias) a unirse al partido», apunta a EFE Kriengsak Chareonwongsak, investigador del Centro para Negocios y Gobierno de la Universidad de Harvard.
El apoyo real
Asimismo, Anutin ha contado con el respaldo de la Casa Real, y fue recibido por el rey Maha Vajiralongkorn en una recepción imprevista el día antes de las elecciones.
En su primera comparecencia en medio del recuento la noche del domingo, el político subrayó su compromiso de «gestionar el país con honestidad, dedicación y firme apego al sistema democrático con el rey como jefe de Estado».
¿Periodo de estabilidad?
La aparente holgada victoria de Anutin y el apoyo por parte de los poderes fácticos abren la puerta a una época de estabilidad política en un país con larga tradición de golpes de Estado, si bien caben dudas sobre si el líder, proveniente de una poderosa estirpe empresarial, acometerá las reformas necesarias para salir del estancamiento económico.
«El resultado sugiere que Tailandia está entrando en una fase de estabilidad, donde el movimiento reformista se ve apartado por una ola de pragmatismo y fervor patriótico, lo que hace que las perspectivas de un verdadero cambio democrático sean más esquivas que nunca», subraya Pavin.
En esa línea, la Comisión Anticorrupción (CNAC) acusó hoy de «infracciones éticas» al líder del PP, Natthaphong Ruangpangyawut, y a otros 43 miembros del movimiento por proponer reformas que menoscaban la monarquía, en un caso que ahora se eleva al Supremo y que podría acabar con la inhabilitación política del grupo. EFE
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