Nueve policías muertos en un ataque en el Estado birmano de Rakáin
Nueve policías murieron en un ataque en el Estado birmano de Rakáin (oeste), anunció la policía este domingo, en un momento de intensificación de las tensiones en esta zona marcada por los conflictos étnicos y religiosos.
Una sangrienta represión militar en 2017 forzó a unos 740.000 musulmanes de la minoría rohinyá a huir a Bangladés, unas violencias que la ONU cree que podrían ser constitutivas de genocidio y crímenes de lesa humanidad.
Pero las fuerzas armadas libran ahora una guerra contra los militantes de un grupo que dice representar a los budistas étnicos del Estado de Rakáin, una población a la que también se acusa de ayudar a los soldados a expulsar a los rohinyás.
El Ejército de Arakan (EA) cometió varios ataques en los últimos meses contra fuerzas de seguridad y funcionarios, en su intento por lograr una mayor autonomía y derechos para el pueblo de Rakáin.
El último ataque tuvo lugar la noche del sábado en la localidad de Yoetayoke, al norte de la capital de este Estado, Sittwe.
«Nueve policías murieron, uno resultó herido y otro está desaparecido», dijo a la AFP un agente de policía que no quiso ser identificado.
Según un informe de la policía filtrado al que tuvo acceso la AFP, también se robaron armas en el puesto de policía.
De momento ningún grupo reivindicó la autoría del ataque y no se pudo contactar con el EA.
El norte de Rakáin es inaccesible, salvo para visitas cuidadosamente tuteladas por el gobierno y resulta difícil verificar la información de manera independiente.
Pero varias zonas del norte del Estado vuelven a estar sumidas en el conflicto.
El ejército llevó refuerzos y bombardea posiciones del EA con artillería pesada.
Varios miles de personas se vieron obligados a abandonar sus hogares debido a la violencia.
No obstante, el EA cuenta con un apoyo generalizado en gran parte de Rakáin, uno de las zonas más pobres del país, donde muchos consideran que han sufrido la discriminación de las autoridades durante años.