Países árabes apoyan a Siria anuncian coordinación para que no sea fuente de inseguridad
Riad, 12 ene (EFE).- Los países árabes, en especial los vecinos de Siria, reiteraron este domingo en Riad su apoyo a la transición en la nueva Siria, si bien acordaron reforzar la coordinación en materia de seguridad entre ellos para «hacer frente a cualquier amenaza terrorista que emane del territorio sirio».
Estos fueron los resultados de una reunión celebrada en Arabia Saudí entre los ministros de Exteriores de Egipto, Catar, Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, además de los vecinos árabes de Siria -Irak, Jordania y Líbano-, según un comunicado conjunto.
Ese encuentro fue seguido de una cumbre internacional «ampliada» sobre la transición en Siria que los ministros árabes mantuvieron con sus homólogos de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Turquía y la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, además de enviados de Naciones Unidas y la Liga Árabe, y otros representantes occidentales.
La reunión de ministros árabes instó a la comunidad internacional a «evitar injerencias extranjeras para garantizar que Siria recupere su plena soberanía», y a «intensificar los esfuerzos humanitarios para proporcionar la asistencia necesaria a los sirios desplazados y a los refugiados», según la nota.
También pidió cooperación para «combatir el terrorismo en todas sus formas, destacar la necesidad de combatir las organizaciones terroristas que amenazan la seguridad de Siria y de la región, y apoyar el retorno de los refugiados sirios a su país».
En este sentido, destacó la importancia de «proporcionar condiciones adecuadas para garantizar su retorno voluntario y seguro, preservar las instituciones del Estado sirio y evitar su colapso», además de «garantizar la continuidad de los servicios básicos para la población».
Al mismo tiempo, los ministros árabes enfatizaron la importancia de «reforzar la cooperación en materia de seguridad e Inteligencia entre los países árabes para hacer frente a cualquier amenaza terrorista que emane del territorio sirio».
Varios países árabes y occidentales, en especial Estados Unidos, han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que la organización terrorista Estado Islámico (EI) aproveche la situación en Siria tras el derrocamiento de Bachar al Asad para reavivar sus actividades en territorio sirio.
Por otro lado, Estados árabes, como Egipto, han sido reticentes en acercarse a la nueva administración siria por desconocer sus futuros planes y orientación dado que el nuevo liderazgo en Damasco está capitaneado por Ahmed al Sharaa, líder del Organismo de Liberación del Levante (HTS, en árabe) antiguo filial de Al Qaeda en Siria.
Al Sharaa, que se desvinculó de Al Qaeda hace más de seis años, ha afirmado en varias ocasiones que la nueva Siria no representará amenaza para ningún país, y que las facciones islamistas que el pasado 8 de diciembre derrocaron a Al Asad serán disueltas e integradas en el Ejército de la nueva Siria.
«Los ministros (árabes) destacaron la importancia de reanudar el diálogo entre las distintas partes sirias y crear un entorno adecuado para lograr un consenso político que conduzca al fin definitivo del conflicto» en Siria, añadió el comunicado.
«Subrayaron también la necesidad de activar el papel de la Liga Árabe en el seguimiento de la implementación de las decisiones emitidas por esta reunión y trabajar en la coordinación de esfuerzos con las Naciones Unidas para garantizar el éxito de cualquier esfuerzo político acordado», añadió. EFE
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