Portugal y España desmantelan una red que obtuvo 140 millones con estafas informáticas
Lisboa, 16 jul (EFE).- Las policías de Portugal y España, con la colaboración de la europea (Europol), desmantelaron una organización criminal sospechosa de obtener 140 millones de euros mediante estafas informáticas y detuvieron a cuatro personas en territorio portugués, español y panameño.
La Policía Judicial (PJ) lusa informó este jueves de que todos los arrestados ingresaron en prisión preventiva y que dos de ellos, incluido el presunto cabecilla de la organización, fueron localizados en las ciudades portuguesas de Vila Nova de Gaia y Oporto.
Estas dos detenciones fueron practicadas por la Dirección Norte de la PJ en cumplimiento de órdenes de registro y arresto solicitadas por las autoridades judiciales españolas, en una operación en la que participaron agentes de la Policía Nacional de España y de Europol.
La organización recurría, entre otros métodos, a plataformas fraudulentas de inversión, ataques conocidos como “man-in-the-middle” —en los que el delincuente intercepta las comunicaciones entre dos partes— y la emisión de facturas falsas.
La operación permitió a las autoridades españolas desmantelar dos centros operativos estratégicos de la red, detener a sus responsables y decomisar más de 170 teléfonos inteligentes y 15 ordenadores utilizados para efectuar miles de transferencias.
También fueron intervenidos tres millones de euros de procedencia fraudulenta que, según la PJ, podrán ser restituidos a las víctimas.
Los investigadores sostienen que el grupo abrió más de 800 cuentas bancarias y 120 cuentas empresariales para recibir, dispersar y ocultar el dinero obtenido mediante numerosas estafas.
Los fondos eran transferidos inmediatamente a otras cuentas mediante cadenas de operaciones concebidas para dificultar el seguimiento del dinero y enviarlo de forma encubierta a entidades bancarias de otros países.
La investigación comenzó después de que las autoridades detectaran una actividad empresarial aparentemente legítima, pero con indicios de blanqueo de capitales, en la que estaban implicadas nueve personas y 19 sociedades.
Hasta ahora se ha identificado un flujo financiero superior a 94 millones de euros, además de otros 61 millones desviados en 2024 mediante un fraude del tipo “CEO”, que consiste en suplantar a un alto directivo para ordenar transferencias.
Para blanquear el dinero sustraído, la organización habría contado con 67 “mulas” financieras repartidas por varios países europeos, añadió la Policía Judicial.
La investigación permitió desarticular tanto la estructura nacional de blanqueo como sus ramificaciones internacionales, entre ellas las establecidas en Portugal. EFE
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