Primer ministro sueco: la crisis de Groenlandia ha dañado la confianza entre UE y EE. UU.
Bruselas, 22 ene (EFE).- El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, afirmó este jueves que la crisis desencadenada por las aspiraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, de anexionar Groenlandia ha dañado la confianza entre los países europeos y Washington, aunque aseguró que no hay nunca nada que no se pueda arreglar.
«Creo que no hay nunca nada que no se pueda arreglar, pero de que ha dañado la confianza entre los países europeos y EE. UU., de eso no cabe ninguna duda», dijo a su llegada a la cumbre que se celebra este jueves en Bruselas para abordar la situación.
Después del preacuerdo anunciado la víspera por Trump en el Foro Económico de Davos, Kristersson manifestó la esperanza de que ahora se puedan retomar con Washington «las discusiones serias», por ejemplo sobre cómo incrementar la seguridad para Groenlandia, pero también sobre cuestiones económicas.
«Pero la precondición necesaria es que la UE exprese una postura muy clara, que estamos firmemente detrás de Groenlandia y de Dinamarca y que no aceptaremos chantajes de ningún país y mucho menos de un aliado», remachó el primer ministro sueco.
Su homóloga danesa, Mette Frederiksen, agradeció este jueves a los países de la UE su «apoyo extremadamente importante» ante las amenazas del presidente Trump y aseguró que, cuando Europa está unida, «los resultados se ven».
A su llegada a la reunión informal de líderes europeos que se celebra hoy en Bruselas recordó además que han solicitado a la OTAN que esté «más presente en la región ártica», así como una «presencia permanente» de la Alianza en Groenlandia.
También se mostró partidaria de discutir con EE.UU. el Acuerdo de Defensa de Groenlandia que firmaron en 1951 tras la Segunda Guerra Mundial, pero siempre que sea de forma respetuosa y que no se cuestione la soberanía danesa sobre la isla.
Estos dos son de los aspectos del preacuerdo sobre la cuestión anunciado la víspera por Trump tras hablar con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en Davos.EFE
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