Recursos naturales como la goma arábiga financian el conflicto armado en Sudán
Ginebra, 15 jul (EFE).- Una economía de guerra, basada en la explotación de recursos naturales como la goma arábiga y rutas comerciales, permite que el conflicto armado en Sudán continúe y que las partes enemigas se financien a costa de violaciones de los derechos humanos, dijo este miércoles la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.
En un informe que acaba de publicar sobre esta cuestión, el organismo utiliza el comercio de la goma arábiga -ingrediente empleado en refrescos, cosméticos y medicamentos- como ejemplo de un problema mucho más amplio: la forma en que las principales fuentes de ingresos del país se han convertido en un motor de la guerra en lugar de beneficiar a la población.
De acuerdo con el organismo de la ONU, el control de territorios, corredores comerciales y materias primas son en la actualidad fuente esencial de financiación para las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las milicias denominadas Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Millones de sudaneses dependen de la goma arábiga para subsistir, pero quienes participan en esta cadena de valor sufren amenazas, detenciones arbitrarias, saqueos, extorsiones y otras violaciones de sus derechos humanos cometidas por las partes en conflicto y grupos afines, denunció la ONU.
Sudán suministraba entre el 70 % y el 80 % de las exportaciones mundiales de goma arábiga en bruto antes del conflicto, que se declaró en abril de 2023.
Desde entonces, su comercio se ha fragmentado, con partes de la producción que proceden de zonas controladas por el ejército y que salen por Puerto Sudán, mientras que la obtenida en territorios dominados por las RSF circula a través de redes de contrabando hacia países vecinos.
La Oficina de Derechos Humanos sostiene que esto facilita que la goma arábiga sudanesa entre en canales comerciales de otros países y sea documentada o comercializada como si fuera de origen local, dificultando su trazabilidad.
Además, esto aumenta el riesgo de que las cadenas internacionales de suministro ayuden indirectamente a sostener el conflicto.
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, pidió a gobiernos y empresas que tomen medidas para impedir que el comercio de materias primas siga financiando el conflicto en Sudán.
Para ello pidió mejorar la trazabilidad, la supervisión y la rendición de cuentas en las cadenas de suministro, y que las empresas extremen los controles relacionados con el origen de los productos, las rutas comerciales, los intermediarios y el posible cambio de etiquetado. EFE
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