Renuncia el fiscal general de Venezuela, señalado de servir a Maduro
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, renunció después de casi una década en el cargo desde el cual defensores de derechos humanos le señalaban de impartir justicia de mano dura al servicio del derrocado Nicolás Maduro, informó el miércoles la Asamblea Nacional.
Saab estaba al frente de la fiscalía desde 2017. El abogado dice ser un paladín de los derechos humanos, aunque la oposición le reprocha hacerse la vista gorda ante denuncias de abusos por parte de las fuerzas del orden.
Abogaba por el regreso de Maduro, quien estaba en el poder desde 2013 hasta que fue capturado en una incursión militar estadounidense el 3 de enero. El izquierdista está preso en Nueva York donde enfrenta un juicio por narcotráfico tras la operación que Saab denunció como ilegal y violatoria del derecho internacional.
El Parlamento recibió una comunicación dirigida a Jorge Rodríguez, jefe del Legislativo, suscrita por Saab, «mediante la cual remite (la) renuncia a su cargo como fiscal general de la república», leyó la secretaria durante una sesión parlamentaria.
Asimismo, la secretaria informó de la renuncia de Alfredo Ruiz al frente de la Defensoría del Pueblo, un ente que tiene como función la promoción de derechos humanos.
Rodríguez mostró a los parlamentarios las misivas que recibió tanto de Saab como de Ruiz «en donde expresan su decisión de renunciar al cargo», indicó.
Según el jefe parlamentario, el procedimiento constitucional estipula designar un comité de postulaciones. «Vamos a proceder a escoger a una encargada o un encargado para ambos cargos mientras se activa el comité de postulación», indicó durante la sesión.
Y acto seguido, la Asamblea Nacional votó por funcionarios encargados para sendos puestos.
Saab fue designado por mayoría calificada como defensor del pueblo encargado, un puesto que ya ocupó antes de estar casi una década a la cabeza del Ministerio Público.
«Es una burla que (…) el responsable de la persecución de la judicialización ahora se pasa para la Defensoría del Pueblo», dijo al término de la sesión el parlamentario opositor Henrique Capriles.
Por su parte el poderoso ministro del Interior, Diosdado Cabello, le auguró un buen trabajo.
«Fue un extraordinario fiscal, fue un extraordinario defensor del pueblo y regresa a sus orígenes. No tenemos duda que lo va a hacer muy bien», dijo Cabello en su programa televisivo.
En reemplazo de Saab, el abogado Larry Devoe fue votado como fiscal encargado.
Devoe es representante de Venezuela ante el sistema internacional de derechos humanos. Encabeza el estatal Consejo Nacional de Derechos Humanos, instancia que se encarga de coordinar y apoyar las políticas públicas en la materia.
– «Merecemos la paz» –
La renuncia de Saab se produce casi dos meses después de que Estados Unidos lanzó una operación militar el 3 de enero con bombardeos en Caracas y zonas aledañas.
Dimitió «luego de haber cumplido con guía y honor este cargo en medio de una circunstancia histórica de excepcional desafío para el presente y futuro» de Venezuela, según la carta que el jefe parlamentario leyó durante la sesión.
Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta de Maduro, asumió el poder de forma temporal tras el derrocamiento del gobernante izquierdista.
La mandataria interina adelanta cambios progresivos en su gabinete como parte de una agenda que incluye una reforma a la norma petrolera y una histórica ley de amnistía, promulgada la semana pasada.
El instrumento representa un paso para «una Venezuela más democrática, más justa, más libre», según la propia presidenta encargada.
Hasta la tarde del miércoles, 185 presos políticos habían salido de la cárcel en Venezuela a través de la amnistía, según la comisión parlamentaria que hace seguimiento a los casos.
Saab apostaba a la «pacificación real» de Venezuela por medio de esta ley, iniciativa de Delcy Rodríguez.
«Nos merecemos la paz, que todo sea debatido a través del diálogo», dijo el entonces fiscal en entrevista con la AFP a comienzos de febrero antes de su promulgación.
– Poeta –
Saab estuvo al frente de la fiscalía cuando Maduro gobernaba con mano de hierro. Está sancionado por Estados Unidos desde 2017 entre cuestionamientos por violaciones de derechos humanos en el país.
La Asamblea Constituyente, que rigió como un «suprapoder» cuando la oposición controlaba el Parlamento, nombró en 2017 a Saab como fiscal general al destituir a Luisa Ortega Díaz, una chavista que se rebeló contra Maduro.
Se desempeñaba desde 2014 como defensor del pueblo.
También fue gobernador de su natal estado Anzoátegui (2004-2012).
Es considerado uno de los más cercanos colaboradores de la llamada «Revolución Bolivariana». Sus detractores lo acusan de servir al chavismo.
Saab es hijo de inmigrantes libaneses, amante del gimnasio y los tatuajes. Además, es poeta con varios ejemplares publicados.
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