Rusia insiste en que ataques contra central de Zaporiyia pueden provocar desastre nuclear
Moscú, 1 jun (EFE).- Cualquier explosión en la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, bajo control ruso desde 2022, podría desatar un accidente nuclear, alertó este lunes Alexéi Lijachov, director general de la agencia nuclear rusa, Rosatom, tras los recientes ataques contra la instalación.
«Cualquier explosión, cualquier incendio, significa la pérdida garantizada tanto del suministro eléctrico como de refrigerante del reactor nuclear. Y eso sienta las premisas para un accidente nuclear», afirmó en una entrevista a la televisión pública rusa.
Lamentó que el sábado pasado se sentase el precedente de un ataque deliberado contra la sala de turbinas de la unidad número 6 de la central nuclear, que Moscú atribuye a un dron ucraniano, y alertó de que ese impacto en sí «puede no ser tan peligroso» como sus consecuencias.
Los especialistas de Rosatom y los militares rusos no tienen duda alguna de el ataque, en el que el equipo principal no resultó dañado pero quedó un agujero en la pared de la sala, no fue «casual».
La parte ucraniana ha rechazado las acusaciones sobre el ataque del sábado, calificándolas de «un nuevo intento de desacreditar a Ucrania y ocultar sus propios actos criminales».
Expertos del OIEA inspeccionaron este domingo la sala de máquinas de la central de Zaporiyia y declararon haber observado daños en una escotilla de acceso ubicada en uno de los pisos superiores del edificio, concluyendo que «las observaciones del equipo son compatibles con un ataque de dron».
El director de Rosatom afirmó que sostendrá este lunes una conversación con el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, en la que abordará la situación y hará un llamado a los líderes europeos.
«La radiación no entiende de fronteras. Al jugar con fuego y permitir atizar las tensiones en torno a la central nuclear de Zaporiyia, es evidente que los líderes europeos ponen en peligro directo sus propios países, sus ciudades y sus territorios», indicó Lijachov.
Sostuvo que si el reactor es destruido por misiles «tendrá lugar una explosión y fuga de materiales (radiactivos) de muchos kilómetros».
«Cerca de 2.600 toneladas de combustible nuclear usado están fuera del reactor. Y todo esto puede dispersarse. En primer lugar están en grave riesgo los territorios de Ucrania y los estados vecinos de Occidente», alertó. EFE
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