Seis incendios en el oeste de Cuba han afectado a más de 1.000 hectáreas de bosque
La Habana, 17 abr (EFE).- Seis incendios forestales en varias zonas de la provincia cubana Pinar del Río (extremo oeste) han afectado a 1.066 hectáreas (ha) de bosques, más de la mitad a causa de uno de muy grandes proporciones, aún sin controlar, según informa este viernes el Cuerpo de Guardabosques (CGB).
Más de 200 hombres prosiguen las labores para controlar el intenso fuego que desde hace una semana ha devorado 690 ha de bosque en la zona montañosa La Lanza, del municipio Minas de Matahambre y fue el primero reportado.
Asimismo sigue activo el incendio desatado en el km 17 de la carretera de Luis Lazo, que ha quemado 28 ha, mientras fuerzas del CGB y de empresas agroforestales trabajan en su control.
El informe actualizado indica que el fuego de muy grandes proporciones localizado en La Güira (municipio San Juan y Martínez) ha dañado 253 hectáreas afectadas, pero ya está bajo control.
En las zonas La Solita y La Vigía, también en San Juan y Martínez los incendios fueron controlados, tras quemar 35 ha entre ambos. Se suma el siniestro de El Polvorín, en el municipio La Palma que quedó extinguido la víspera tras devorar 60 hectáreas árboles.
El Cuerpo de Guardabosques ha señalado que las causas de todos estos siniestros se investigan.
En Pinar del Río se han registrado 46 incendios forestales en lo que va de 2026, con una afectación de más de 950 hectáreas de bosques, de acuerdo con los datos del CGB.
Hasta ahora, los especialistas han determinado que solo uno de ellos fue por causas naturales. El resto (sin contar los últimos seis, cuyas causas aún se investigan) responden a indisciplinas y negligencias humanas.
Pinar del Río, con más de 411.000 hectáreas de bosques y el 48 % de su superficie cubierta de árboles, es la segunda provincia más reforestada de Cuba.
El 96 % de los incendios forestales en Cuba se registran entre enero y mayo, periodo coincidente con la época seca, pero estudios del CGB apuntan a marzo y abril como los de mayor ocurrencia histórica, aunque pueden aparecer hasta agosto, asociados a la prolongación del período poco lluvioso y a las variables meteorológicas. EFE
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