Siderúrgica china pide compensación a Reino Unido por la nacionalización de British Steel
Pekín, 11 jun (EFE).- La siderúrgica china Jingye Group exigió este jueves una compensación «rápida, adecuada y efectiva» al Gobierno del Reino Unido por las pérdidas sufridas en su inversión en British Steel, para la que el primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado un plan de nacionalización.
La compañía china compartió hoy en un comunicado en la red social WeChat —similar a WhatsApp, censurada en China— que ha iniciado un proceso de consultas en virtud del tratado bilateral de inversiones entre China y Reino Unido para reclamar dicha compensación, mecanismo que suele ser el paso previo antes de un arbitraje internacional.
Jingye señaló que ha mantenido contactos activos con las partes implicadas y espera resolver el asunto de manera «responsable y amistosa», aunque también apuntó que el Gobierno británico aún no ha ofrecido una compensación «razonable» y que se reserva el derecho a iniciar nuevos procedimientos legales.
La compañía china explicó que adquirió British Steel en 2020, cuando estaba «al borde de la quiebra», y que durante los últimos cinco años ha inyectado un capital «considerable» para modernizar equipos, garantizar el salario de los trabajadores o colaborar en la transición verde, además de cumplir con sus obligaciones fiscales.
El Parlamento británico aprobó en abril de 2025 una legislación de emergencia para que el Ejecutivo asumiera el control operativo de la empresa, en un intento de evitar el cierre de los altos hornos de Scunthorpe, en el norte de Inglaterra, lo que habría supuesto la pérdida de miles de empleos y el fin de la producción primaria de acero en el Reino Unido.
En mayo de este año el primer ministro británico, Keir Starmer, anunció que su Gobierno presentaría una ley para adquirir la plena propiedad de British Steel después de que las negociaciones con Jingye no permitieran cerrar una venta comercial.
Seguido a este anuncio, el Ministerio de Comercio chino pidió al Reino Unido en un comunicado que actuase con «prudencia» y advirtió que adoptaría medidas para «proteger los derechos e intereses legítimos» de sus empresas. EFE
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