Sindicatos bolivianos llegan a La Paz y amenazan con bloqueos por el retiro de subsidio
La Paz, 5 ene (EFE).- Los sindicatos agrupados en la Central Obrera Boliviana (COB) amenazaron este lunes con iniciar un bloqueo nacional de carreteras, al llegar este lunes a La Paz después de tres días de marcha para exigir al Gobierno del presidente Rodrigo Paz la derogación del decreto que eliminó la subvención a los combustibles.
La movilización llamada ‘Bolivia no se vende’, que comenzó el sábado en la localidad de Calamarca, a 58 kilómetros al sur de La Paz, partió esta jornada del barrio Senkata de El Alto rumbo a la ciudad sede del Ejecutivo boliviano.
El decreto 5503, emitido el 17 de diciembre, estableció nuevos precios de los combustibles, que suponen incrementos del 86 % para la gasolina y del 162 % para el diésel respecto al costo subvencionado que estuvo vigente durante más de 20 años.
En su camino a La Paz, los manifestantes hicieron una parada en el sector de La Ceja, que es el límite entre ambas ciudades, para realizar una concentración que pidió «radicalizar» las medidas de presión en caso de que el Ejecutivo insista en mantener el decreto.
La reunión, presidida por el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, determinó iniciar un «bloqueo indefinido de carreteras» en caso de que el Gobierno, en el diálogo previsto para este mediodía, no acepte anular el decreto que quitó el subsidio al combustible que estuvo vigente 20 años, algo que calificó de «inconstitucional»..
Los sindicatos también cuestionan esa norma porque, a su juicio, abre la posibilidad de la venta de los recursos naturales y las empresas estatales de Bolivia a capitales extranjeros, algo que el Gobierno niega.
Los concentrados continuaron su trayecto hasta el centro de La Paz y se apostaron en las cercanías de la plaza Murillo, sede del Gobierno, que se mantiene bajo custodia policial desde que los sindicatos iniciaron sus protestas hace dos semanas.
En el trayecto, hubo tensión entre manifestantes y comerciantes, transportistas y transeúntes que cuestionaron los motivos de la protesta, además del perjuicio ocasionado por el corte de la circulación de vehículos.
En su ingreso al diálogo, Argollo cuestionó que el Gobierno había invitado «solamente» a la COB, pero dijo que le sorprendió que también estén otros sectores reunidos en la casa de Gobierno.
«Vamos a escuchar, oiremos qué dicen (los ministros) y, una vez que concluya (el diálogo), daremos nuestra posición», dijo el dirigente sindical.
El diálogo está presidido por los integrantes del gabinete ministerial del presidente Paz, con la participación de representantes de varios sectores sociales.
«Este es un Gobierno que tiene las puertas completamente abiertas al diálogo, para escucharnos y encontrar soluciones (…) vamos a dialogar con toda honestidad y vamos a gobernar con toda responsabilidad», dijo el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
El presidente Paz pidió a la Justicia que garantice la «paz social» ante aquellos que «no quieren que Bolivia se abra al mundo», además de cuestionar a los dirigentes sindicales por liderar protestas «para atacar» la democracia, las instituciones y la estabilidad.
El retiro del subsidio va acompañado de otras medidas, como el incremento del salario mínimo, de 2.750 a 3.300 bolivianos (395 a 474 dólares), y el aumento de bonos para los estudiantes del sistema público y de la renta para adultos mayores sin aportes a la Seguridad Social.
El Gobierno reiteró que no retrocederá en sus medidas, ya que el decreto consiguió garantizar la provisión de combustibles, que era escasa desde mediados de 2024, y que el valor del dólar en el mercado paralelo se sitúe por debajo de los 10 bolivianos. EFE
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