Tregua frágil en Hodeida a la espera de los observadores de la ONU en Yemen
La tregua seguía siendo frágil este jueves en torno a la estratégica ciudad de Hodeida, en el oeste de Yemen, tras esporádicos combates nocturnos, a la espera del despliegue de observadores de la ONU para consolidar el alto el fuego entre las fuerzas progubernamentales y los rebeldes hutíes.
Esta tregua, en el frente activo de la guerra que devasta a este país pobre de la península arábiga, fue acordada hace una semana en Suecia, tras conversaciones de paz interyemeníes.
Pese a entrar en vigor el martes, el alto el fuego no ha impedido enfrentamientos aunque sí permitió numerosas pausas en las operaciones militares.
El miércoles, la coalición militar liderada por Arabia Saudita que apoya a las fuerzas progubernamentales, amenazó con reanudar su ofensiva, en caso de que la rebelión continúe sus «violaciones» de la tregua en Hodeida, e instó a la ONU a actuar.
Un día después de estas declaraciones, la situación en Hodeida –cuyo centro sigue en manos de la rebelión– era tranquila, según un responsable militar progubernamental y varios habitantes.
Sin embargo posiciones progubernamentales fueron atacadas el miércoles por la tarde por disparos de rebeldes hutíes, según este responsable que requirió el anonimato.
Se registraron cuatro heridos entre las fuerzas afines al gobierno, que replicaron, con lo que hubo un tiroteo que duró una media hora, agregó.
Desde el acuerdo logrado en Suecia el 13 de diciembre, los choques violentos han sacudido de manera intermitente a esta ciudad portuaria estratégica del oeste de Yemen, pese al alto el fuego pactado.
Objetivo de una ofensiva de las fuerzas progubernamentales desde hace meses, el puerto de Hodeida es estratégico porque por allí pasa el 80% de las importaciones y la mayor parte de la ayuda humanitaria a Yemen.
La Arabia Saudita sunita, país vecino de Yemen, lidera una coalición militar desde marzo de 2015 para ayudar al gobierno yemení a detener una ofensiva de los rebeldes hutíes, que han tomado amplias regiones del país incluida la capital Saná, y están apoyados por Irán, la potencia regional chiita.
– «Impedir violaciones» –
La ONU, que patrocinó las conversaciones de Suecia, quiere contribuir a implementar lo más rápidamente los términos del acuerdo.
El comandante de los observadores de la ONU, encargados de vigilar la tregua, entró en contacto con el comité mixto yemení que prevé aplicarla, para pedir una desescalada, según indicó este jueves a la AFP un miembro de este comité.
«El general Patrick Cammaert pidió esfuerzos para calmar la situación e impedir violaciones» de la tregua, dijo el general Ahmed al Kawkabani, uno de los representantes del gobierno en el seno de esta instancia que incluye también a delegados de los rebeldes.
Según la ONU, que desea que sean enviados rápidamente esos observadores, el general Cammaert llega el viernes a Amán al frente de los primeros observadores, con los que irá luego a Saná y Hodeida, aunque en fechas no precisadas.
Según fuentes diplomáticas, entre 30 y 40 observadores serán desplegados en Hodeida, ciudad donde viven unas 600.000 personas.
La guerra en Yemen ha provocado al menos 10.000 muertos y 14 millones de personas están en riesgo de hambruna, según la ONU. Pero las oenegés estiman que el número real de víctimas es mucho mayor.