Una ONG de derechos humanos condena la muerte de un marroquí durante su arresto en Italia
Rabat, 21 jul (EFE).- La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) condenó este martes con «indignación» la muerte el pasado domingo de un ciudadano marroquí en la ciudad italiana de Bolonia (norte), mientras era reducido y esposado por la policía.
El suceso constituye «un grave atentado» contra el derecho a la vida, afirmó la AMDH en un comunicado, en el que denunció la «intervención policial violenta» contra el hombre, que llevaba más de 37 años residiendo en Italia.
La ONG exigió el esclarecimiento exhaustivo de las circunstancias de la muerte y pidió «que se sancione a todos los responsables», incluidos agentes de policía y el personal sanitario que, según la organización, estuvo presente sin prestar auxilio.
La AMDH solicitó asimismo al Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos que actúe «de modo inmediato y por vías diplomáticas» para apoyar a la familia de la víctima y garantizar que no haya impunidad.
La muerte del hombre marroquí ha suscitado indignación en Italia, así como algunos disturbios durante la pasada noche en Bolonia, donde tuvo lugar el caso. El sindicato de Policía SIULP ha cifrado en 80 los agentes que resultaron heridos durante los choques.
Una parte de los hechos quedó grabada en un vídeo realizado desde una ventana por un vecino: en las imágenes se ve a dos agentes sobre el hombre, que grita «ayuda» mientras permanece bloqueado sobre el suelo, boca abajo y con las manos esposadas a la espalda.
La policía acudió al lugar, el barrio periférico del Pilastro, después de que algunos vecinos alertaran de que el hombre estaba causando altercados visiblemente nervioso.
El vídeo, difundido por los medios, captó el momento en que el detenido deja de hablar y los agentes y algunos sanitarios personados en el lugar se percatan de que había muerto.
La Fiscalía de la ciudad de Bolonia ha iniciado una investigación pero no ha imputado a los policías, ya que están protegidos por un ‘escudo penal’ introducido desde el pasado febrero con un decreto sobre seguridad del Gobierno derechista de la primera ministra Giorgia Meloni. EFE
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