Unas cien personas protestan en Túnez contra el racismo y la discriminación
Túnez, 11 abr (EFE).- Alrededor de unas cien personas protestaron este sábado en Túnez contra el racismo en el país magrebí y la expansión de las conductas xenófobas en las demás naciones del norte de África con «total impunidad», informó el Foro Tunecino de Derechos Económicos y Sociales (FTDES).
Según el FTDES, organizador de la manifestación junto a otras plataformas de la sociedad civil, existe una «escalada de discursos racistas y de normalización de la xenofobia en Túnez», una tendencia que se ha propagado «en los países del norte (de África) con la complicidad de sus gobiernos y sectores de sus élites y capitales».
Con consignas como «La unidad africana contra el ataque racista» y «Racismo es nazismo, Túnez es una tierra africana», los participantes rechazaron «todas las formas de discriminación, sea cual sea su origen», e insistieron el la «responsabilidad directa» de las autoridades, por «apoyarla, cuando deberían combatirla».
Además, exigieron la liberación de la activista y presidenta de la organización antirracista Mnmenty (Mi sueño), Saadia Mosbah, condenada el pasado marzo a ocho años de cárcel, tras pasar casi dos en prisión preventiva, por «cargos infundados de delito económico en relación con su trabajo de derechos humanos».
Cuando se emitió la condena, Amnistía Internacional (AI) manifestó que el proceso contra Mosbah «es parte de una campaña de represión de la sociedad civil respaldada por un discurso público racista», por lo que instó a las autoridades a anular la condena y liberarla «de inmediato».
Los manifestantes, que secundaron las afirmaciones de AI, expresaron su rechazo a la «criminalización del movimiento tunecino contra el racismo» y su «distorsión, con la alegación de los jueces de cargos de lavado de dinero» para activistas y defensores de derechos humanos.
En este sentido, la Liga Tunecina para la Defensa de los Derechos Humanos destacó que «las crecientes manifestaciones de racismo e incitación, junto con el ataque a la acción civil y los intentos de criminalizar la solidaridad, representan una grave amenaza a los valores de libertad, dignidad e igualdad».
Por su parte, el Partido Republicano condenó «la escalada de la retórica racista en Túnez y la incitación sistemática contra los tunecinos negros y contra los inmigrantes de los países del África subsahariana, en un clima alimentado por el poder con su discurso y apoyado por las trompetas de distorsión e incitación». EFE
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