Bolivia espera apoyo de FMI para continuar reformas y lograr estabilidad fiscal hasta 2029
Gabriel Romano Burgoa
La Paz, 22 jul (EFE).- El Gobierno de Bolivia espera lograr el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el plan que viene aplicando con miras a alcanzar una estabilidad fiscal hasta 2029, pese a que las protestas sociales de mayo y junio retrasaron los avances de la recuperación que el país comenzó a mostrar en el primer cuatrimestre de este año, dijo en una entrevista con EFE el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
El ministro explicó que desde que Rodrigo Paz asumió la Presidencia en noviembre pasado, se buscó «reconstruir» la relación con los organismos multilaterales, incluido el FMI, con el que se trabajó inicialmente «en asistencias técnicas».
«Hemos venido tomando medidas que han sido aplaudidas por el Fondo, en gran medida porque forman parte de un plan y de un programa (…) que tiene una secuencia muy clara que está pensado para los próximos 3 o 4 años», señaló.
Posteriormente «se tomó la decisión de avanzar en un plan» basado en esas medidas aplicadas por el Ejecutivo, que incluyen el retiro de la subvención de los combustibles en diciembre, la reducción del gasto público y del «costo de la formalidad», la eliminación del financiamiento monetario del déficit fiscal y «empezar a ordenar el mercado cambiario».
A esto se sumarán los proyectos de ley que buscan «transformaciones estructurales» en áreas consideradas estratégicas, como hidrocarburos, energías e inversiones, previa socialización con los sectores involucrados.
«Todas estas medidas que forman parte de nuestro plan hoy día van a ser validadas como parte de un conjunto coherente de política económica con un programa del Fondo», explicó.
Esto supondrá el otorgamiento de un «apoyo presupuestario» que permita la llegada de dólares al Banco Central de Bolivia (BCB) a través de «desembolsos» frecuentes del organismo.
Conflicto y dólares
El ministro mencionó que entre enero y abril, Bolivia comenzó a mostrar signos de recuperación con un superávit fiscal cercano al 0,5 % y una balanza comercial positiva de más de 1.300 millones de dólares, alentada sobre todo por la minería.
Sin embargo, ese repunte tropezó con las protestas sociales y sindicales de sectores que durante más de 50 días entre mayo y junio exigieron la renuncia de Paz, algo que, según Espinoza, frenó el proceso de reducción de la inflación, que en 2025 superó el 20 %.
El escenario proyectado calculaba para 2026 «un crecimiento nulo», de entre 0 y 0,5 % del producto interior bruto (PIB), pero el «costo» de los conflictos será una contracción de la economía de entre 0,7 y 1 %, agregó.
Otras consecuencias serán «un par de meses» de inflación por encima de los «dos dígitos» y la caída de los ingresos de las familias en un 11 %, principalmente porque «seis de cada 10 bolivianos» dependen de remuneraciones diarias o semanales y durante las protestas tuvieron que dejar de trabajar, según el ministro.
Pese a esto, Espinoza sostuvo que se aspira a que la inflación este año no sea mayor al 9 %, aunque la proyección inicial es de un 14 %, y también se prevé que el déficit fiscal se mantendrá alrededor del 9 %, gracias a las medidas de ajuste.
El ministro destacó la flexibilización del tipo de cambio desde el 29 de junio pasado en sustitución del régimen fijo que rigió durante 15 años con una cotización oficial de 6,96 bolivianos que en los últimos tres años compitió con un precio muy superior en el mercado paralelo por la escasez de divisas que se registra desde inicios de 2023.
Desde la aplicación de esta medida, la cotización del dólar subió gradualmente de 9,73 bolivianos hasta los 11 bolivianos fijados para este miércoles, lo que generó preocupación en sectores empresariales y productivos.
Espinoza afirmó que «en las próximas semanas» el precio estará entre 9,70 y 10 bolivianos debido, en parte, a que se recibirán divisas «por parte de organismos multilaterales».
También aseguró que en Bolivia ya no hay una «iliquidez» de dólares, como ocurrió a principios de 2023, cuando la falta de divisas coincidió con el descenso de las reservas internacionales netas (RIN) y que generó restricciones en el sistema financiero EFE.
grb/gb/lnm
(foto) (video)