China hará su primera misión espacial tripulada de un año y confirma astronauta paquistaní
Pekín, 27 feb (EFE).- China anunció este viernes que realizará en 2026 su primera misión espacial tripulada con una estancia de un año en órbita y confirmó que un astronauta de Pakistán participará en una futura misión en su estación espacial.
Según la Agencia Espacial de Misiones Tripuladas de China, este año están previstas dos misiones tripuladas y un envío de carga a la estación estacial china, bautizada como Tiangong (Palacio Celestial).
En una de ellas, un miembro de la tripulación de la Shenzhou-23, la próxima en lanzarse, llevará a cabo un experimento de permanencia de un año en órbita, la primera vez que el programa chino contempla una estancia de esa duración.
La agencia señaló además que, conforme a la planificación actual, un astronauta paquistaní realizará más adelante una misión de corta duración como especialista de carga útil, en la que llevará a cabo experimentos científicos en nombre de su país, en el marco del acuerdo de cooperación sobre selección y entrenamiento de astronautas que China y Pakistán firmaron el año pasado.
La estación espacial Tiangong opera actualmente de forma estable en órbita y, desde el inicio de su fase de aplicación, ha completado seis misiones tripuladas y cuatro de reabastecimiento, con un total de 18 astronautas que han permanecido en el complejo orbital y 13 actividades extravehiculares realizadas.
En 2025, China llevó a cabo 92 lanzamientos espaciales y envió más de 300 satélites a órbita, según datos oficiales.
El programa tripulado también afrontó una situación inédita cuando la misión Shenzhou-20 regresó sin tripulación tras detectarse una anomalía en su cápsula, lo que obligó a adelantar el lanzamiento de la Shenzhou-22 en modo no tripulado para normalizar las operaciones en la Tiangong.
Al mismo tiempo, el programa tripulado mantiene el objetivo de lograr el primer alunizaje chino con astronautas antes de 2030.
Para ello, continúan los trabajos en el desarrollo del cohete Larga Marcha-10, la nave tripulada Mengzhou y el módulo de alunizaje Lanyue, así como en la construcción de infraestructuras de apoyo en el centro espacial de Wenchang y en los sistemas terrestres de seguimiento y comunicaciones.
En paralelo, equipos científicos chinos informaron este viernes de nuevos avances en el estudio de la estabilidad del hielo de agua en la región del cráter Shackleton, en el polo sur lunar, un área considerada candidata para futuras misiones como la Chang’e-7.
China ha reforzado su programa espacial en los últimos años con misiones como el alunizaje de la sonda Chang’e 4 en la cara oculta de la Luna y la llegada a Marte con la Tianwen-1, además de la construcción de la Tiangong, que podría convertirse en la única plataforma habitada en órbita baja cuando la Estación Espacial Internacional complete su retirada. EFE
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