Comisión concluye que el expresidente brasileño Juscelino Kubitschek fue asesinado en 1976
Río de Janeiro, 29 may (EFE).- La comisión del Gobierno brasileño que investiga los casos de muertos y desaparecidos durante la dictadura militar (1964-1985) concluyó este viernes que el expresidente Juscelino Kubitschek fue asesinado en 1976 por agentes del régimen.
El informe, que afirmó que la muerte «violenta del exmandatario fue causada por el Estado», elaborado por la historiadora Maria Cecília Adão, instructora del caso, fue aprobado por la mayoría de los miembros de la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos.
Por seis votos a favor y una abstención, el organismo, vinculado al Ministerio de Derechos Humanos, aseguró que el accidente automovilístico en que el exmandatario (1955-1960) supuestamente murió «nunca ocurrió».
Según el informe aprobado, ante el conjunto de hechos investigados y de los fraudes sistemáticos descubiertos, la comisión «reconoce formalmente» que la muerte «no fue natural, que fue violenta y que fue causada por el Estado en el contexto de persecución sistemática a la población identificada como disidente del régimen».
En consecuencia, el organismo determinó que el proceso administrativo sobre la muerte también sea revisado para la respectiva rectificación del certificado de defunción.
El informe final contraría otra investigación realizada hace una década por la Comisión Nacional de la Verdad de Brasil, otro organismo creado para investigar los crímenes de la dictadura y que rechazó la existencia de pruebas suficientes para descartar el accidente de tráfico como causa de la muerte.
Juscelino Kubitschek, conocido popularmente como ‘JK’ y considerado uno de los presidentes más populares en la historia de Brasil, fue el responsable de gran parte de la industrialización del país y de la construcción de Brasilia, la nueva capital federal y cuyas obras se ejecutaron en tres años y concluyeron en 1960.
Durante su Gobierno, un período conocido como los «años dorados» y que coincidió con el primer título mundial de fútbol logrado por Brasil y la expansión mundial de la ‘Bossa nova’, el gigante suramericano registró un importante crecimiento económico, la expansión de la clase media e importantes avances industriales y tecnológicos.
Esa popularidad hizo con que su intento de regresar a la política cuando el país ya era gobernado por los militares fuera interpretado como una amenaza para el régimen.
El exmandatario falleció el 22 de agosto de 1976 después de que el automóvil en el que viajaba con su conductor se chocara con un autobús en la carretera que une São Paulo y Río de Janeiro.
Las circunstancias del accidente siempre causaron controversia y al menos tres comisiones de la verdad regionales o municipales defendieron la hipótesis del atentado.
Según estas comisiones, antes del choque con el autobús, el vehículo en que se movilizaba el expresidente perdió el control por alguna acción externa, que pudo haber sido un sabotaje mecánico, un disparo o el envenenamiento del conductor. EFE
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