Condenado a prisión suspendida el policía portugués implicado en muerte de un caboverdiano
(Actualiza con información del tribunal)
Lisboa, 15 jun (EFE).- Un agente de policía implicado en la muerte por disparos de un hombre caboverdiano en 2024 en el área metropolitana de Lisboa fue condenado por la justicia del país a tres años y seis meses de prisión con sentencia suspendida, al considerar que actuó en legítima defensa pero con «exceso de medios».
Así lo indicó el fallo de la justicia, leído este lunes por una jueza en el Tribunal de Sintra, según recogieron medios locales.
En un comunicado, el tribunal indicó que consideró por unanimidad «que el acusado, en el momento en que realizó los dos disparos que alcanzaron a la víctima, actuó en situación de legítima defensa, aunque con un exceso en el medio utilizado —un arma de fuego disparada a corta distancia, lo que se consideró desproporcionado frente a un ciudadano desarmado—».
Además, se concedió a los familiares de la víctima, Odair Moniz, una indemnización por valor de 30.000 euros en concepto de la pérdida del derecho a la vida de Odair y de 20.000 para cada uno de ellos, por su sufrimiento individual.
A favor del hijo menor de Odair, que solo tenía 3 años en el momento de su muerte, se concedió además, en concepto de pensión alimenticia, una indemnización mensual de 220 euros, que deberá pagar el acusado hasta que el menor alcance la mayoría de edad.
Durante el juicio, el policía Bruno Pinto, de 28 años, dio su versión de los hechos y aseguró que la noche del suceso, cuando trataban de esposar a Odair Moniz, el ciudadano caboverdiano, este se llevó «la mano derecha a la zona de la cintura» y lo vio con un cuchillo «y levantando la mano».
Odair Moniz, de 43 años y residente en Portugal, falleció en la madrugada del 21 de octubre de 2024 en el barrio de Cova da Moura, en el municipio de Amadora, por disparos de la Policía.
Su muerte conmocionó al país y desencadenó una ola de disturbios en la capital portuguesa y su extrarradio, con la quema de autobuses y contenedores de basura, que llevó a la detención de más de una veintena de personas.
Además, miles de personas se manifestaron por el centro de la capital, muchas de ellas ciudadanos afrolusos, para rechazar el racismo y la violencia policial al grito de «sin justicia no hay paz». El suceso también levantó críticas sobre la violencia policial en Portugal.
Según la versión de la Policía de Seguridad Pública (PSP), el hombre estaba huyendo de los agentes y, cuando los policías consiguieron abordarlo, se resistió a la detención e intentó agredirlos con un arma blanca.
Ahora la justicia determinó en su sentencia que dicha arma no existió, aunque también consideró que el agente disparó «por instinto» y en «defensa propia».
La Fiscalía lo acusaba de homicidio y pidió que el agente también fuera condenado para que no pueda ejercer sus funciones. El tribunal, por su parte, dictaminó que no se opone a que regrese a su cargo y lo dejo en manos del cuerpo policial. EFE
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