CPI escuchará los cargos contra el señor de la guerra ugandés Joseph Kony, sin detenerlo
Imane Rachidi
La Haya, 8 sep (EFE).- La Corte Penal Internacional (CPI) abre este martes la primera audiencia de confirmación de cargos sin la presencia del acusado, en el caso contra el líder rebelde ugandés Joseph Kony, prófugo desde hace dos décadas y sobre el que pesan sospechas de crímenes de guerra y de lesa humanidad atribuidos al Ejército de Resistencia del Señor (LRA).
Kony, el criminal más buscado de África, seguirá la presentación de cargos y pruebas desde su paradero desconocido. Será la primera vez en la historia de la CPI que se celebra una audiencia de este tipo en ausencia del acusado, aunque estará representado por un abogado defensor asignado por el tribunal.
No se trata aún de un juicio: los jueces evaluarán las pruebas presentadas y decidirán si confirman o no los cargos, pero el proceso judicial no podrá avanzar hasta que Kony esté bajo custodia en La Haya.
Niños soldado
Fundador del LRA, la Fiscalía le atribuye 39 delitos, entre ellos asesinatos, violaciones, esclavitud sexual, torturas, persecuciones, matrimonios y embarazos forzados, además del reclutamiento de menores para combatir. Hasta 60.000 niños habrían sido convertidos en soldados o esclavos sexuales.
Los crímenes imputados a Kony habrían sido cometidos entre 2003 y 2004 en el norte de Uganda, cuando el LRA atacaba aldeas y campos de desplazados. La acusación se apoya también en las pruebas utilizadas en el juicio contra Dominic Ongwen, niño soldado y excomandante del LRA condenado en 2021, en el que el nombre de Kony apareció citado en centenares de ocasiones.
Entre este martes y el jueves, los jueces de la Sala de Cuestiones Preliminares escucharán los alegatos de la Fiscalía, la Defensa y los representantes de las víctimas para determinar si existen pruebas suficientes para confirmar los cargos. Si se confirma la acusación, el caso pasará a una Sala de Juicio, aunque el líder rebelde no podrá ser juzgado sin estar físicamente detenido.
El procedimiento en rebeldía fue autorizado en junio por la Sala de Apelaciones, tras constatar que la captura de Kony no ha sido posible pese a las órdenes de arresto emitidas en 2005, las recompensas internacionales y las operaciones conjuntas de las fuerzas armadas de Uganda, la Unión Africana y el despliegue de tropas estadounidenses en la región.
Uganda cree que Kony sigue vivo y podría esconderse en zonas remotas entre la República Centroafricana y Darfur del Sur, aunque no hay avistamientos recientes. Estados Unidos mantiene una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que conduzca a su arresto.
La biblia y los espíritus
Nacido en 1961 en el norte de Uganda, Kony fue monaguillo antes de convertirse en líder guerrillero a finales de los años ochenta. Prometía defender los intereses del norte del país y luchar contra el presidente Yoweri Museveni, en el poder desde 1986, para imponer un régimen basado en los Diez Mandamientos. Kony aseguraba recibir órdenes de “espíritus”.
Bajo su mando, el LRA sembró el terror con ataques contra aldeas, asesinatos, mutilaciones y el secuestro de miles de niños y niñas convertidos en soldados o esclavizados sexualmente. El grupo armado fue responsable de unas 100.000 muertes y del desplazamiento de alrededor de 1,8 millones de personas desde los años ochenta, según cifras de la ONU.
Para la CPI, esta audiencia llega en un momento de presiones políticas, sanciones de Estados Unidos y creciente escepticismo de varios Estados que no colaboran con órdenes de detención como la del presidente ruso Vladímir Putin o el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, cuyas localizaciones, a diferencia de Kony, sí son conocidas.
En cambio, el precedente Kony podría ser significativo para casos como el del hijo del exdictador libio Saif al Islam Gadafi o el expresidente sudanés Omar al Bashir, ambos con órdenes de arresto antiguas.
En Gulu, la principal ciudad del norte ugandés, las audiencias se proyectarán en espacios comunitarios y serán retransmitidas en directo por radio local para alcanzar a la población de la región acholi, la más golpeada por la guerra del LRA. Para muchas víctimas, el inicio de la audiencia supone al menos un reconocimiento formal de su sufrimiento.
La audiencia está prevista como un procedimiento breve, sin testigos en directo, en contraste con procesos más extensos. Aun así, marcará un precedente histórico en la CPI, que por primera vez intenta mantener vivo un caso contra un acusado invisible. Aunque no habrá un juicio mientras Kony siga prófugo, la CPI busca dejar claro que las atrocidades del LRA no caerán en el olvido. EFE
ir/asa/ad