Guy Parmelin: «Suiza obtiene su fortaleza de su constancia»
En su discurso del 1 de agosto dirigido a la comunidad suiza en el mundo, el presidente de la Confederación Helvética, Guy Parmelin, indica que los valores y la confianza que nos sostienen en los períodos de crisis nos unen más allá de las fronteras.
El inicio del año estuvo marcado por la tragedia de Crans-Montana, pero también por numerosas guerras y crisis. En estos momentos, sentimos con mayor intensidad el vínculo que nos une, declara el presidente en el mensaje en video que dirige a las casi 840.000 personas con el pasaporte suizo que viven fuera de las fronteras del país alpino, con motivo de la Fiesta Nacional de Suiza, el 1 de agosto.
A continuación, el texto íntegro de su alocución:
Estimadas suizas y estimados suizos en el extranjero,
En mi pueblo, en Bursins, vivía un hombre de mente abierta y gran curiosidad por el mundo. Seguramente muchos de ustedes lo conocen. Se trata del actor Sir Peter Ustinov, que lamentablemente falleció en 2004. Siempre me acordaré de él, de su humanismo y de su sentido del humor. Una vez dijo que un optimista conoce los problemas del mundo, pero no pierde por ello el ánimo, mientras que un pesimista los redescubre cada día. Una sabia reflexión que podemos tener en mente en estos tiempos difíciles.
El año en curso ha estado marcado en Suiza por el incendio de Crans-Montana y, a escala internacional, por numerosas guerras y crisis. Espero, queridas conciudadanas, queridos conciudadanos, que en estos meses recientes hayan podido permanecer en seguridad donde quiera que se encuentren. Soy consciente de que los imponderables nos afectan, de que trastornan nuestras vidas, a veces sólo durante algunas semanas, a veces para siempre.
A menudo, en los momentos de crisis y después de las catástrofes, sentimos con mayor intensidad el vínculo que nos une. En efecto, Suiza se benefició de una gran solidaridad en los días y en las semanas que siguieron al incendio. La coordinación con nuestros países vecinos fue esencial para atender a las personas gravemente heridas. En tales casos, la comunidad internacional es una fuente de fuerza. Esta experiencia me da confianza: si logramos apoyarnos mutuamente en periodos de crisis agudas, también deberíamos ser capaces de encontrar respuestas comunes a los desafíos de nuestro tiempo.
Paradójicamente, la presión sobre el orden jurídico internacional y el libre comercio, por ejemplo, parecen producir el efecto inverso: he podido constatar en mis conversaciones durante este año que el apoyo a estas causas crece de nuevo en muchas partes. En una época de grandes cambios, Suiza obtiene su fortaleza de su constancia. Los valores de la democracia y de la libertad marcan nuestra historia. El Día Nacional de Suiza nos permite celebrar estos valores y confiar en que perdurarán, sea cual sea la situación mundial. A veces, mantenerse fiel a aquello que ha demostrado funcionar significa adelantarse a su tiempo.
Queridas conciudadanas, queridos conciudadanos, queridas amigas y queridos amigos de Suiza: Los valores y la confianza que nos sostienen en períodos de crisis nos unen más allá de todas las fronteras. Es en este espíritu que les deseo, también en nombre del Consejo Federal, seguridad, prosperidad y un feliz 1 de agosto.