Diplomática suiza Sabrina Dallafior sustituirá al español Fernando Arias frente a la OPAQ
La Haya, 25 nov (EFE).- La diplomática suiza Sabrina Dallafior fue nombrada este jueves nueva directora general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), un cargo que asumirá en julio de 2026, en sustitución del español Fernando Arias, quien ha dirigido la organización desde 2017 durante un periodo polémico por el papel de Rusia y Siria.
La Conferencia de Estados Partes, que se está celebrando esta semana en La Haya, sede de la OPAQ, aprobó el nombramiento de Dallafior, siguiendo la recomendación del Consejo Ejecutivo, y la diplomática helvética asumirá el cargo el 25 de julio de 2026, con un mandato de cuatro años renovables.
Dallafior, actual embajadora de Suiza en Finlandia y diplomática de carrera desde el año 2000, se convertirá en la quinta directora general de la OPAQ, en un momento marcado por tensiones geopolíticas, nuevas amenazas químicas, y temores sobre el paradero del armamento químico de la Siria de Bashar al Asad, tras la caída de su régimen el pasado diciembre.
En una declaración tras su designación, Dallafior subrayó que su prioridad será preservar “la norma contra las armas químicas”, y advirtió de que su sostenibilidad a largo plazo pasa por investigar “todas las denuncias creíbles de uso” de armamento químico prohibido, establecer los hechos científicos y “denunciar todos los casos confirmados”, algo que calificó de “innegociable”.
Con más de dos décadas de trayectoria diplomática, Dallafior acumula experiencia en desarme, control de armamento, seguridad internacional y negociación multilateral. Ha ocupado cargos en la Conferencia de Desarme, la ONU en Ginebra, la OSCE, la OTAN y la Unión Europea, además de representar a Suiza en puestos bilaterales en Europa y como cónsul general en Milán.
Arias, que hasta 2017 era embajador de España en La Haya, felicitó a su sucesora y afirmó que la decisión unánime de los Estados parte “le otorga plena legitimidad y autoridad para dirigir” la OPAQ.
“La Organización debe reforzar su capacidad para abordar nuevas amenazas químicas, promover la universalidad y la aplicación plena de la Convención, y profundizar la cooperación con los Estados miembros”, añadió Arias.
La OPAQ, que cuenta con 193 Estados miembros, supervisa desde 1997 la implementación del tratado que prohibió por completo las armas químicas. En 2023 confirmó la destrucción irreversible de las 72.304 toneladas de agentes químicos declarados por los Estados parte, una labor que le valió el Premio Nobel de la Paz ya en 2013.
Uno de los puntos clave en la agenda de la OPAQ es su relación con Siria, que bajo el gobierno de Bashar al Asad fue turbulenta: Damasco se convirtió en Estado parte de la organización en octubre de 2013, y, durante un año, las armas declaradas fueron retiradas y destruidas, pero siempre se sospechó que Al Asad no las declaró todas y hubo varias denuncias de su uso en los años posteriores.
El pasado marzo, el nuevo ministro sirio de Exteriores, Asaad al Shaibani, reafirmó el compromiso de “las nuevas autoridades sirias de cooperar con la OPAQ para eliminar el programa de armas químicas del régimen sirio anterior”. EFE
ir/ahg/jgb