EEUU e Irak buscan que Starlink y Chevron operen en territorio iraquí sin amenazas armadas
Bagdad, 16 jun (EFE).- El primer ministro iraquí, Ali Al Zaidi, y el enviado especial de Estados Unidos para Siria e Irak, Tom Barrack, han abordado en Bagdad los pasos para que las empresas estadounidenses Starlink y Chevron, entre otras, estén operativas en Irak sin amenazas de grupos armados proiraníes, que actúan fuera del control de Bagdad.
En un comunicado conjunto difundido este martes, Al Zaidi y Barrack «elogiaron la decisión iraquí de finalizar la licencia de operación para que Starlink ofrezca servicios de internet de primer nivel a los consumidores iraquíes».
Asimismo, alabaron el inicio de las negociaciones con Chevron para desarrollar, «en beneficio de ambos países, los campos petrolíferos de West Qurna-2 y Nasiriyah», ubicados en el sur del país árabe, siendo el primero uno de los yacimientos petrolíferos más grandes del mundo, con reservas estimadas en 14.000 millones de barriles.
Ambos analizaron también los contactos para «permitir que las empresas estadounidenses HKN, Western Zagros y Hunt reanuden sus operaciones con plenas garantías de seguridad, e impulsar un memorando de entendimiento con TI Capital para rehabilitar el oleoducto Kirkuk-Baniyas como ruta vital para la exportación de petróleo», se apunta en el comunicado.
Y reafirmaron su compromiso de reforzar la cooperación energética y comercial para apoyar el suministro eléctrico iraquí, incluido un proyecto de gas natural licuado (GNL) en Khor Zubair.
El enviado estadounidense para Irak y Siria, que también es embajador estadounidense en Turquía, calificó sus reuniones en Bagdad en su cuenta de X como «otro capítulo épico en la estrategia del presidente (Donald) Trump para Oriente Medio».
La visita a Irak de Barrack, que es un amigo personal de Trump, se produjo antes del viaje que Al Zaidi tiene previsto realizar a EE.UU. a mediados de julio.
Estos contactos confirman el compromiso del nuevo Gobierno de Irak a establecer una asociación «sólida» con Estados Unidos tras las tensiones que han ido incrementando en los últimos años por las actividades de grupos armados chiíes iraquíes proiraníes considerados terroristas por Washington, y que amenazaron la presencia de empresas estadounidenses en el país árabe.
Según el comunicado, Barrack también trató con Al Zaidi «la visión compartida y ambiciosa del Gobierno iraquí para un futuro mejor, libre de terrorismo, y la implementación de los planes iraquíes para el desarme completo y la disolución de todos los grupos y formaciones armadas que operan fuera de la autoridad y el control del Estado iraquí».
Aludía así al poderoso grupo paramilitar Fuerzas de Movilización Popular (FMP), compuesto por una aglomeración de formaciones armadas alineadas con Teherán.
Aunque forman parte de las fuerzas de seguridad iraquíes, algunas de esas formaciones actuaron en varias ocasiones de forma unilateral y atacaron bases con presencia militar estadounidense, así como a países árabes aliados de Washington, incluso durante la guerra iniciada por EE.UU. e Israel contra Irán a finales de febrero.
El Gobierno iraquí, cada vez más presionado por EE.UU, formó a principios de junio un comité para desarmar a esas formaciones y desvincularlas de las FMP. EFE
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