El éxito del filme Fjord abre el debate de la escasa financiación de la cultura en Rumanía
Alexandra Spanu
Bucarest, 12 jun (EFE).- El director rumano Cristian Mungiu ha aprovechado el éxito de su película ‘Fjord’, ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, para llamar la atención sobre lo que considera es una escasa financiación en Rumanía de un sector cultural que, pese a todo, da al país mucho prestigio internacional.
«Mis películas se ven mucho más en otros países que en Rumanía, y eso no es una buena señal para nosotros», subrayó el director, cuya cinta ‘4 meses, 3 semanas, 2 días’ ya ganó en Cannes en 2007.
La película, que se estrena mañana sábado en Rumanía con una enorme expectación de público, es el último éxito internacional del cine rumano, uno de los países más pobres de la Unión Europea, y que regularmente está en los palmares y las nominaciones internacionales más prestigiosas, desde los Óscar a Venecia o Berlín.
Con un cine muy centrado en retratar problemas sociales y con mensajes de tolerancia e inclusión, Mungiu ha reclamado, tras ganar en Cannes, cambios en la forma en que las autoridades apoyan la cultura, en general, y el cine en particular.
«Necesitamos la ayuda del Estado. No es normal que, cada vez que se elabora el presupuesto, el único Ministerio de Europa que recibe cero coma algo sea el Ministerio de Cultura rumano. Es un poco vergonzoso», declaró Mungiu ante la prensa local al regresar de Francia.
Para 2026, el presupuesto del Ministerio de Cultura de Rumanía representa alrededor del 0,8 % del Producto Interior Bruto (PIB), una cifra considerada insuficiente por actores, realizadores y otros representantes del sector.
Según datos de Eurostat, el gasto medio en la Unión Europeo en ‘ocio, cultura y religión’ fue en 2023 del 1,2 % del PIB
Por ello, Cristian Mungiu también pidió al Estado que aplique la legislación para impulsar la financiación del Centro Nacional de Cinematografía (CNC), y advirtió de que Rumanía sigue careciendo de una infraestructura sólida y de recursos estables para esa industria.
Dinero del juego para el cine
De hecho, el 4 % de los impuestos que la industria del juego paga al Estado rumano debería destinarse al sector del cine pero la ley no se cumple desde hace años.
«Lamentablemente, aún no se ha desarrollado la metodología mediante la que esa cantidad de dinero, ese porcentaje procedente de los operadores de juegos de azar, llegaría al fondo del cine», explica a EFE Anca Mitran, directora del Centro Nacional de Cinematografía.
Según el diario rumano Libertatea, si se hubiera aplicado el porcentaje previsto por la ley, unos 185 millones de euros habrían ido a parar al Fondo de Cine, gestionado por el CNC, durante los últimos cinco años.
A pesar de estos obstáculos financieros, no todo son malas noticias para el cine rumano, subraya Mitran.
«En los últimos 20 años, Rumanía ha producido más películas que en todo el periodo comprendido entre 1913 y 1989. Son 630 filmes en dos décadas. Por lo tanto, no me parece que la situación del cine rumano sea mala, sino todo lo contrario», argumenta.
Según la directora del CNC, el cine rumano ha obtenido cerca de 500 premios en festivales internacionales en lo que va de siglo.
El CNC se nutre de un fondo extrapresupuestario financiado mediante la recaudación de impuestos específicos aplicados a industrias relacionadas, como la publicidad o la televenta.
Luego, el organismo organiza concursos para determinar qué proyectos pueden recibir financiación, evaluando aspectos como el guion y la trayectoria del realizador o del productor.
Sin embargo, la lucha por financiar y promocionar películas u obras de teatro sigue siendo complicada.
La reconocida actriz rumana Oana Pellea inició incluso una petición en línea para solicitar apoyo institucional a la campaña de ‘Fjord’ en la carrera hacia los Óscar.
Según defendió, el país debe demostrar que respalda sus valores culturales «no solo simbólicamente, sino también de manera institucional», señaló la actriz.
«En las principales cinematografías europeas, estas campañas cuentan con el apoyo activo del Estado a través de mecanismos públicos claros y predecibles», dijo Pellea en redes sociales.
Tras esas críticas, el Ministerio de Cultura aseguró que incluyó la producción en la lista de proyectos culturales estratégicos que se beneficiarán de financiación para su campaña de promoción de cara a los Óscar de 2027.
Por su parte, la actriz, dramaturga y directora rumana Lia Bugnar afirmó tras el éxito de Mungiu, que «nadie invierte en la cultura en este país», por lo que decidió ofrecer a sus seguidores en Facebook 60 entradas para una obra de teatro escrita por ella. EFE
asp-jk-as/alf