El CERN logra transportar antimateria en un camión, un hito mundial
(actualiza con más datos aportados en rueda de prensa)
Antonio Broto
Ginebra, 24 mar (EFE).- Un equipo de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) ha logrado este martes transportar con éxito en un camión una nube de antiprotones, algo que la prestigiosa institución considera un «hito mundial» y un gran paso hacia el estudio de la antimateria, muy difícil de conservar.
La antimateria, casi imposible de mantenerse porque se aniquila al contacto con la materia, realizó un «viaje» de ocho kilómetros y no se perdió ninguna partícula por el camino, destacaron expertos del CERN en una rueda de prensa organizada para presentar el logro, alcanzado en el centro de experimentos BASE del CERN.
«Esto abre vías que antes eran imposibles. Hace 30 años que se buscaba transportar antimateria y ahora, con el nuevo sistema, se podrán realizar experimentos de precisión en distintos lugares, lo que multiplica las posibilidades de nuevos descubrimientos», analizó en la rueda de prensa el responsable de BASE, Stefan Ulmer.
El CERN es el único lugar del mundo donde pueden producirse, almacenarse y estudiarse antiprotones, algo que se logra mediante los desaceleradores AD y ELENA, pero buscar transportarlos a un espacio externo para lograrlos medir con mayor precisión era una quimera.
Para resolverlo se ha desarrollado el sistema de captura criogénica de animateria BASE-STEP, con el que este martes se consiguió acumular una nube de 92 antiprotones (un tipo de antimateria junto a los positrones y los antineutrones) que se desconectó de las instalaciones experimentales para después cargarla en un camión.
Una «trampa» para antiprotones
El BASE-STEP, que pesa alrededor de una tonelada, incluye un imán superconductor así como refrigeración criogénica con helio líquido para poder mantener los antiprotones a bajas temperaturas cercanas al cero absoluto, por ahora durante un tiempo que ronda las cuatro horas sin energía externa.
El CERN quiere transportar antiprotones a laboratorios como el de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf o el de la Universidad Leibniz de Hannover, ambos en Alemania, para poder llevar a cabo mediciones más exactas que en la institución de Ginebra, donde los desaceleradores y otros aparatos producen unas fluctuaciones del campo magnético que limitan la precisión.
El director del proyecto BASE-STEP, Christian Smorra, señaló en la rueda de prensa que se espera que las instalaciones de Düsseldorf puedan realizar este tipo de mediciones a finales de esta década.
«Para alcanzar nuestro primer destino, el laboratorio de precisión de Düsseldorf, necesitamos ocho horas, por lo que tendríamos que mantener el imán superconductor a una temperatura inferior a 8,2 grados Kelvin (−264,95 °C) durante todo ese tiempo», explicó Smorra.
No obstante, agregó, el mayor desafío sigue estando en la llegada al destino, donde hay que idear aún formas de transferir los antiprotones a las zonas de experimentación sin que desaparezcan.
Los secretos de la antimateria
La antimateria es una clase de partículas casi idéntica a la materia ordinaria, solo que con carga eléctrica y momento magnético invertidos, y su estudio es uno de los pilares del CERN, en su meta de desentrañar los misterios de la física de partículas.
Uno de esos enigmas estriba en saber por qué nuestro universo posee predominantemente materia mientras que la antimateria prácticamente desapareció tras el Big Bang, cuando deberían haberse creado cantidades iguales de materia y antimateria que, al encontrarse, se aniquilaran mutuamente, dejando el universo vacío.
«Si el antiprotón resulta ser un poco más ligero que el protón, podríamos entender principios fundamentales como por qué nuestro universo está compuesto por materia y no por antimateria», indicó Ulmer. EFE
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