El exgeneral Vannacci lanza su partido ultra en desafío a Meloni
(Actualiza con más información sobre la jornada de este domingo)
Roma, 14 jun (EFE).- El general y eurodiputato Roberto Vannacci ha oficializado este fin de semana su desafío a la hegemonía de la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, con la celebración en Roma de la primera asamblea constituyente de Futuro Nazionale, su nuevo partido de ultraderecha.
El evento, diseñado para estructurar la formación de cara a las elecciones generales de 2027, ha servido como demostración de fuerza tras anunciar que la organización ya ha alcanzado los 100.000 afiliados en toda Italia desde su fundación el pasado mes de febrero.
El Auditorio de la Conciliación de la capital italiana, blindado y decorado con predominio del color azul, el logotipo del partido y una gran imagen del Coliseo, se convirtió en el epicentro de la llamada «derecha auténtica».
Vannacci (La Spezia, 1968), admirador sin rubor de algunos aspectos del fascismo y de la Rusia de Vladímir Putin, ha creado una formación en defensa de «la civilización cristiana» o la «familia natural» y para combatir lo ‘woke’ y la inmigración irregular.
«Nosotros representamos el descarte y la escoria, y estamos orgullosos de serlo. En el Parlamento somos una sucia docena; aquí somos los hijos de nadie y estamos muy orgullosos de serlo», proclamó el líder ultraderechista ante los asistentes.
Durante los actos, el exmilitar – sancionado en 2023 por el Ejército tras la polémica autopublicación de su libro ‘Il mondo al contrario’ (‘El mundo al contrario’), plagado de tesis racistas y homófobas – centró su discurso en la soberanía de Italia y la «remigración».
«Italia para los italianos, nosotros no nos avergonzamos de decirlo», dijo Vannacci, que añadió: «No somos africanos y no nos sentimos africanos. Estamos arraigados en la tradición romana y cristiana, y con los pies bien plantados en la tierra».
Entre las propuestas lanzadas este domingo, Vannacci afirmó que su nuevo partido introducirá requisitos de ciudadanía para acceder a la vivienda pública, además de volver a establecer el carné de trabajo a los 14 años «solo para quienes quieran».
También causaron un gran revuelo sus declaraciones sobre el delito de feminicidio, del que aseguró que «no existe» porque «un delito no es más o menos grave en función del sexo, el color de la piel o la religión de quien lo comete o de quien lo sufre».
El eurodiputado alegó que los hombres y las mujeres son iguales y que, por lo tanto, «no hay necesidad de proteger a unos frente a otros, por lo que deben estar sujetos a las mismas normas y reglas».
Estas afirmaciones han desatado de inmediato duras críticas por parte de los partidos de izquierdas, asociaciones feministas y familiares de víctimas de este tipo de delitos.
En la segunda jornada, tomaron la palabra ocho parlamentarios tránsfugos que en los últimos meses han abandonado los partidos del Ejecutivo para sumarse a las filas de Vannacci: cinco procedentes de la Liga de Matteo Salvini, dos de Forza Italia de Antonio Tajani y uno de los Hermanos de Italia de la propia Meloni.
Estas deserciones confirman los peores temores de la derecha italiana. Especialmente comprometida es la situación de Salvini, antiguo padrino político de Vannacci en las elecciones europeas y que ve cómo el ala más dura de su partido migra hacia el general bajo el argumento de que la actual coalición se ha vuelto «demasiado moderada».
Las encuestas más recientes ya sitúan a Futuro Nazionale con una intención de voto cercana al 5 %, lo que convertiría a esta nueva facción en una fuerza determinante para que la derecha retenga el poder en 2027. EFE
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