El OIEA reporta tres ataques recientes con drones en la planta nuclear de Zaporiyia
Viena, 28 ago (EFE).- El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó este viernes de tres recientes ataques con drones en el emplazamiento de la planta nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por Rusia, que han dejado dos empleados heridos sin que se hayan producido fugas de radiactividad.
El OIEA —la agencia nuclear de la ONU, con sede en Viena— señaló en un comunicado publicado en sus redes sociales que fue informado de estos tres incidentes ocurridos a principios de esta semana, lo que vuelve a poner de relieve los peligros constantes para la seguridad atómica en el marco del conflicto militar.
«Un ataque con drones el 25 de agosto ocurrió supuestamente cerca del estanque de refrigeración, hiriendo a dos empleados de la planta» y al día siguiente, 26 de agosto, un segundo dron detonó en la zona del «almacenamiento seco de combustible nuclear gastado», detalló la OIEA.
Asimismo, un tercer aparato habría impactado ese mismo día en el dispositivo de rociado del sistema de las unidades de energía de la instalación.
Si bien «los niveles de radiación en el sitio permanecen normales», estos incidentes evidencian el riesgo permanente para las instalaciones nucleares ucranianas durante los enfrentamientos bélicos entre Rusia y Ucrania.
El OIEA no atribuyó la responsabilidad de los ataques a ninguna de las partes contendientes.
Sin embargo, su director general, el argentino Rafael Grossi, reiteró en la nota que cualquier ataque contra plantas atómicas es «inaceptable» y volvió a instar a la máxima moderación militar para evitar el riesgo de un accidente de consecuencias imprevisibles.
Las fuerzas rusas tomaron el control de Zaporiyia —la mayor central nuclear de Europa, provista de seis reactores— en las primeras semanas de la invasión de Ucrania, iniciada en febrero de 2022.
Moscú y Kiev se han acusado mutuamente de poner en peligro la seguridad de la planta.
Aunque la instalación ya no genera electricidad porque sus reactores se encuentran en parada técnica, sigue requiriendo un suministro eléctrico constante y sistemas operativos para garantizar la refrigeración del núcleo y del combustible nuclear gastado, que aún genera calor residual. EFE
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