El primer ministro portugués denuncia que la huelga general perjudicó a muchas familias
Lisboa, 3 jun (EFE).- El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, afirmó hoy que el Gobierno respeta el derecho de huelga, pero advirtió de que la jornada de protesta convocada este miércoles para exigir la retirada de la propuesta de reforma laboral acabó perjudicando a muchas personas y familias, especialmente en sectores como la educación, la sanidad y la movilidad.
“Nunca pondríamos mínimamente en cuestión el derecho de huelga. Nunca se nos ocurriría cuestionar el ejercicio de ese derecho”, señaló el jefe del Ejecutivo, quien defendió, no obstante, que ese derecho debe conciliarse con el de quienes no secundan la protesta y quieren trabajar.
Montenegro hizo esta valoración durante una rueda de prensa convocada para destacar la elección de Portugal como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, cuya secretaría general ostenta, precisamente, el portugués António Guterres.
“Tenemos que conciliar los derechos de todos: el derecho de los portugueses a hacer huelga y a emitir una señal política sobre determinadas materias, con el derecho de todos aquellos que no hacen huelga y quieren trabajar”, afirmó.
La medida de fuerza fue impulsada por la Confederación General de los Trabajadores Portugueses-Intersindical Nacional (CGTP-IN) y es la segunda de esta dimensión en seis meses, después de que el pasado 11 de diciembre el país ya viviera una jornada de protesta en contra de la propuesta del Gobierno.
Esa vez fue la primera huelga general en Portugal en doce años y contó con la adhesión de la Unión General de Trabajadores (UGT), el otro gran sindicato del país, que sin embargo no participó hoy, en desacuerdo con la oportunidad de la movilización.
El primer ministro sostuvo que, pese a la convocatoria, la mayoría de los portugueses trabajó hoy con normalidad, tanto de forma presencial como mediante teletrabajo, y aseguró que el sector privado no sufrió una gran perturbación.
“La gran mayoría de los portugueses está trabajando. Estamos trabajando. La gran mayoría está en sus puestos, algunos en funciones conciliadas con el teletrabajo y, de forma general, también en el sector privado”, indicó.
Según el jefe del Gobierno, la información proporcionada por el sector privado apunta a niveles reducidos de adhesión o impacto en la actividad económica.
“No hubo una gran perturbación. Toda la información recogida por diversas entidades, confederaciones empresariales y empresas propiamente dichas nos transmitió índices que yo diría que son muy reducidos”, afirmó.
En el caso de la Administración pública, señaló que la adhesión rondó el 23 %, aunque matizó que el cierre o la interrupción de algunos servicios no se debió necesariamente a una adhesión total de sus trabajadores, sino a la imposibilidad de mantener abiertas determinadas funciones o equipamientos.
Montenegro aseguró que el Gobierno escucha las manifestaciones expresadas durante la jornada, pero consideró que la huelga tuvo consecuencias negativas para numerosos ciudadanos.
“El Gobierno oye todo lo que se dice y todas aquellas manifestaciones de oposición y de opinión, vengan de donde vengan”, sostuvo. «Pero hubo muchas personas y muchas familias perjudicadas indirectamente por causa de esta huelga”, añadió.
Entre los afectados, mencionó a niños que no pudieron acudir a sus centros educativos, jóvenes que no pudieron realizar pruebas o exámenes, pacientes con consultas o cirugías programadas y trabajadores que no pudieron desplazarse a sus empleos por problemas de movilidad.
El jefe del Ejecutivo pidió a las organizaciones sindicales un análisis sobre el propósito, las consecuencias y los resultados la jornada de protesta de hoy.
“Creo que el país debe hacer una reflexión, y también las estructuras sindicales, con todo el respeto, deben hacerla: cuál era el propósito, cuáles fueron las consecuencias y cuál fue el resultado de este tipo de jornadas”, dijo.
Montenegro vinculó el contexto político y social con la necesidad de fortalecer la economía portuguesa, atraer inversión, dinamizar las empresas y mejorar la productividad y los salarios, al tiempo que subrayó la importancia de proyectar una imagen de estabilidad y credibilidad internacional, en un momento en el que el país busca reforzar su presencia en distintos foros. EFE
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