Estados Unidos impone nuevas sanciones contra líderes rebeldes del este de la RD del Congo
Nairobi, 3 jun (EFE).- El Tesoro de Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones contra líderes de dos grupos rebeldes del este de la República Democrática del Congo (RDC), incluido el Movimiento 23 de Marzo (M23), que combate contra el Ejército congoleño con la ayuda de la vecina Ruanda.
Las medidas afectan a John Imani Nzenze, jefe de inteligencia del M23, y a Gustave Kubwayo, comandante de una unidad de inteligencia y de operaciones especiales de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), informó el Departamento de Estado estadounidense en un comunicado difundido este miércoles por su oficina de comunicación para África, con sede en Johannesburgo (Sudáfrica).
Washington acusó a las FDLR de perpetrar violencia étnica y violencia sexual contra civiles, usar niños soldado y lanzar ataques transfronterizos que «amenazan» la seguridad de Ruanda, mientras culpó al M23 de «asesinatos, graves violaciones de los derechos humanos y ataques contra civiles».
«La Administración (del presidente de EE.UU., Donald) Trump está firmemente comprometida a garantizar que todas las partes cumplan sus compromisos en virtud de los históricos Acuerdos de Washington para la Paz y la Prosperidad y el Marco de Doha, y seguirá utilizando todos los instrumentos disponibles para promover una estabilidad duradera en la región», subrayó Washington.
Según el Tesoro, «la violencia persistente de los grupos armados está agravando una crisis humanitaria que ya es grave y supone una amenaza para los intereses de EE.UU. en la región».
Como consecuencia de estas medidas, todos los bienes y derechos sobre bienes en EE.UU. de las personas sancionadas quedan bloqueados, así como las entidades en las que los sancionados tengan participaciones.
La FDLR fueron creadas en el este congoleño en el año 2000 por hutus ruandeses que participaron en el genocidio de 1994 -en el que fueron asesinados al menos 800.000 tutsis y hutus moderados- y que buscan recuperar el poder en su país.
En 2012, exmiembros de otra milicia formada anteriormente por tutsis para combatir a las FDLR crearon el M23, que reactivó sus combates en marzo de 2021 tras años de relativa calma y controla parte del este congoleño actualmente.
El conflicto se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23 tomó el control de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, y semanas después, de Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur, tras combates con el Ejército congoleño.
Los presidentes congoleño, Félix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, firmaron el pasado 4 de diciembre en Washington un acuerdo de paz en presencia de Trump, que ambas partes se han acusado mutuamente de violar.
Ese acuerdo se suma a los esfuerzos de mediación auspiciados por Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que el pasado 15 de noviembre rubricaron en Doha un acuerdo marco.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de la ONU (MONUSCO). EFE
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