Estonia instala primeros sistemas de vigilancia antidrones fijos en la frontera con Rusia
Berlín, 30 may (EFE).- Estonia ha instalado los primeros sistemas fijos de detección y vigilancia antidrones en el sureste del país, en la frontera con Rusia, después de los últimos incidentes registrados en la nación báltica con drones ucranianos desviados supuestamente por Rusia y otros de origen desconocido.
El Ministerio del Interior estonio informó en un comunicado de que los sistemas se han instalado en tres tramos de la frontera terrestre del sureste de Estonia, entre el punto tripartito Estonia-Letonia-Rusia y el punto de control fronterizo de Luhamaa.
Estos dispositivos se desplegarán en el resto de la frontera terrestre durante este año, indicó el ministerio estonio del Interior.
«Los primeros equipos ya están instalados y funcionando. Por supuesto, esto es solo el comienzo: avanzamos hacia una red antidrones que cubra toda Estonia (…)», dijo el ministro estonio del Interior, Igor Taro.
Taro señaló que «los recientes incidentes con drones muestran que hemos evaluado las amenazas de forma muy realista al planificar nuestras capacidades y que hemos tomado decisiones bien fundamentadas».
«Nuestra frontera oriental está bien protegida, y la mejora de la capacidad antidrones aumenta la seguridad de toda Europa», declaró.
En las zonas donde todavía no hay sistemas fijos de vigilancia o donde se requiere mayor atención de momento se utiliza nuevos sistemas móviles de vigilancia.
En marzo pasado un dron se estrelló contra la chimenea de una central eléctrica cerca de la frontera entre Estonia y Rusia, y hace algo más de una semana otro fue derribado sobre el país báltico por un caza de la OTAN que despegó de una base aérea en Lituania.
Salvo un dron del tipo Shahed que cayó en Letonia en otoño de 2024, la mayoría de los incidentes en los países bálticos -incluidos los dos que impactaron recientemente contra depósitos de petróleo vacíos en Letonia- eran aparatos lanzados por Ucrania contra Rusia, que los desvió mediante la guerra electrónica, según Kiev. EFE
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