Eurodiputados cierran visita a China con diálogo reactivado, pero también avisos a Pekín
Pekín/Shanghái, 23 jul (EFE).- La delegación de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo cerró este jueves una visita de tres días a China marcada por la reactivación del diálogo parlamentario con Pekín, pero también por advertencias sobre la guerra en Ucrania, los desequilibrios comerciales y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA).
El grupo multipartidista, encabezado por el presidente de la comisión, el alemán David McAllister, mantuvo en Pekín reuniones con funcionarios chinos como el ministro de Exteriores, Wang Yi, antes de desplazarse este miércoles a Shanghái para una última jornada centrada hoy en tecnología.
El presidente de la Delegación para las Relaciones con China del Parlamento Europeo, Engin Eroglu, consideró en X que la reunión con Wang fue una señal del interés chino por mejorar las relaciones con la Eurocámara y subrayó que, tras casi ocho años de vínculos parlamentarios prácticamente congelados, el contacto supone un «progreso notable».
Wang, por su parte, pidió a los eurodiputados que contribuyan a que la Unión Europea (UE) adopte una visión «racional y objetiva» de China y una política «positiva y correcta» hacia Pekín, mientras que la parte europea trasladó, según la Cancillería china, que los lazos bilaterales atraviesan una «coyuntura crítica».
Fricción en torno a Ucrania
El tono dialogante no evitó que la delegación europea expusiera sus diferencias con Pekín en asuntos centrales para Bruselas, en especial la posición china ante la invasión rusa de Ucrania.
«No quisieron asumir ninguna responsabilidad. Dijeron que tenían una relación especial con ambos países, con Rusia y con Ucrania, con Rusia en especial teniendo más de 2.000 kilómetros de frontera, y por tanto mantenían la equidistancia que han mantenido», indicó a EFE en Shanghái el eurodiputado español Nicolás Pascual de la Parte (PP/PPE, conservadores).
El también español Javi López (PSC/S&D, socialistas) señaló en la misma entrevista que la delegación recalcó a sus interlocutores chinos que no «son un actor ajeno a la guerra», al tiempo que calificó la invasión rusa de «invasión brutal» y de «rotura de la arquitectura de seguridad europea».
Para Pascual de la Parte, que China ejerza su «capacidad de influencia» sobre el presidente ruso, Vladímir Putin, es una «precondición para normalizar las relaciones»: «Si se mantienen al margen o equidistantes, nosotros lo consideraremos como una actitud hostil contra Europa, porque lo que se juzga en Ucrania no es solo el destino de Ucrania, es el destino de toda Europa, es toda la arquitectura de seguridad europea».
El comercio, en la agenda
El comercio fue otro eje de la visita, en un momento en el que Bruselas considera «insostenible» una relación económica marcada por un déficit anual de unos 360.000 millones de euros con China, mientras Pekín niega manipular su moneda, conceder subsidios prohibidos o buscar deliberadamente superávit frente a Europa.
«Queremos agotar las posibilidades de negociación antes de tomar medidas de retorsión. No queremos una guerra comercial, queremos evitarla», afirmó Pascual de la Parte.
López advirtió, no obstante, de los riesgos de escalada: «Cualquier medida unilateral en el ámbito comercial va a conllevar una medida unilateral espejo contra ti».
La visita coincidió con una nueva fricción comercial después de que Bruselas multara con 550 millones de euros a AliExpress por no combatir de forma eficaz la venta de productos ilegales, sanción que China condenó y ante la que prometió «medidas contundentes».
Pascual de la Parte consideró esa multa como «una señal de la UE para demostrar que vamos en serio».
Diferentes enfoques hacia la IA
La misión concluyó este jueves en Shanghái con reuniones sobre tecnología e IA, una cuestión en la que la delegación europea también marcó distancias con el modelo chino.
«Nosotros tenemos un modelo en Europa que pone la dignidad de la persona en el centro del desarrollo tecnológico industrial. No así los chinos, que tienen otro modelo que es la tecnología como método de control de su propia población. Vamos a ver qué proponen para la gobernanza de la IA y de las nuevas tecnologías disruptivas», avanzó por la mañana Pascual de la Parte.
El eurodiputado sostuvo además que Pekín ve la regulación europea de la IA como «muy proteccionista y muy intervencionista», aunque afirmó que la UE no renunciará a su enfoque: «No vamos a dejar nuestro modelo por presión ni de los chinos ni de Estados Unidos. (…) No podemos competir a la baja con ellos».
La agenda en Shanghái incluyó reuniones con autoridades municipales, académicos de la Universidad de Fudan y empresas tecnológicas, pocos días después de que la ciudad acogiera la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial, escaparate de las ambiciones chinas en un sector considerado estratégico para Pekín. EFE
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