Exiliados piden a la ONU frenar plan de Ortega para abolir las elecciones en Nicaragua
San José, 22 jul (EFE).- Activistas nicaragüenses, en su mayoría en el exilio, agrupados en el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua, exigieron este miércoles a las Naciones Unidas frenar la iniciativa del presidente Daniel Ortega de abolir las elecciones en el país centroamericano, o desconocerlas en caso que sean aprobadas.
Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, afirmó en un mitin por el 47 aniversario de la revolución sandinista que «aquí (en Nicaragua) «no volverá a haber elecciones para que por allí intenten ellos (la oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder».
En una carta abierta dirigida a la comunidad internacional, el Colectivo, con sede en Costa Rica e integrado por activistas nicaragüenses en el exilio principalmente, instó a los Estados democráticos a no esperar a que esa iniciativa quede formalizada para reaccionar.
«Si el régimen materializa la abolición de las elecciones y convierte en ley la permanencia indefinida de la familia Ortega-Murillo, los Estados democráticos deberán proceder al desconocimiento pleno de su legitimidad, revisar integralmente sus relaciones diplomáticas y negar reconocimiento a las autoridades y estructuras surgidas de ese nuevo orden antidemocrático», planteó el Colectivo.
La ONG llamó a los Estados democráticos a condenar de manera pública, coordinada e inequívoca el anuncio de abolir las elecciones, así como el respaldo brindado a esa iniciativa por la Asamblea Nacional (Parlamento), dominada por el oficialismo.
También pidió desconocer cualquier reforma que elimine los comicios o que busque perpetuar en el poder a la familia Ortega Murillo, y exigir la derogación de las leyes represivas.
El Colectivo instó a la comunidad internacional a promover acciones urgentes en las Naciones Unidas y otros espacios multilaterales, y adoptar sanciones individuales y otras medidas diplomáticas contra quienes diseñen, aprueben o ejecuten la eliminación de las elecciones y las nuevas disposiciones represivas, evitando medidas económicas generales que perjudiquen al pueblo nicaragüense.
Este organismo advirtió que Nicaragua se encuentra «ante una decisión dictatorial en proceso de materialización» y que esa iniciativa de Ortega «significa que una familia pretende decidir quién puede gobernar, durante cuánto tiempo y quién heredará el poder, pues esta eliminación abre la puerta a una sucesión dinástica discrecional y fuera de cualquier control».
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, criticó este miércoles las declaraciones de Ortega en contra de unas elecciones libres, y pidió a las autoridades nicaragüenses que reabran el espacio cívico y restablezcan el Estado de derecho.
«Todas las personas de cualquier tendencia política deben poder votar y postularse a cargos públicos», señaló el jefe de derechos humanos de Naciones Unidas, lamentando que la expresión independiente de ideas y opiniones sea reprimida en Nicaragua «de forma sistemática». EFE
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