Expertos avanzan en estudios sobre evidencia arqueológica hallada tras incendio en Quito
Quito, 28 sep (EFE).- Expertos del Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) avanzan en el estudio sobre evidencia arqueológica que quedó al descubierto tras el incendio forestal ocurrido este mes en el cerro Casitagua, situado en el norte de la capital de Ecuador, Quito.
Una fuente del IMP informó este lunes a EFE que al momento realizan inspecciones en varios puntos de la zona del cerro donde se registró un incendio entre el 17 y el 20 de septiembre y que afectó el refugio de distintas especies y más de 525 hectáreas.
Por lo pronto se conoce que durante una inspección realizada por técnicos del IMP se identificó una sección de graderío tallado directamente en la roca, posiblemente de filiación Inca, cerca del culunco (sendero ancestral prehispánico) de Radioloma, en el valle de Lulumbamba.
«El hallazgo se suma a las evidencias que cuentan la historia de Quito desde hace más de 10.000 años», según el Ayuntamiento.
La evidencia apareció luego de que el fuego afectara la cobertura vegetal del sector. Los técnicos recorrieron cuatro sitios arqueológicos: Tagshima, Barrio Cuba Alto, Radioloma y Huiyachul, actualmente conocido como Uyachul, para verificar posibles afectaciones provocadas por el incendio.
La inspección determinó que Tagshima y Huiyachul no presentan afectaciones visibles en superficie.
En Barrio Cuba Alto, la vegetación fue alcanzada por el fuego, pero no se observó material arqueológico incinerado. En Radioloma también se evidenció vegetación quemada; sin embargo, el culunco, un antiguo sendero prehispánico, permanece sin daños visibles.
Fue precisamente en las cercanías de este sendero donde apareció la nueva evidencia: un tramo de graderío tallado en la roca que podría corresponder al periodo Inca.
«El elemento será objeto de nuevas acciones técnicas para determinar sus características, importancia y relación con el sitio arqueológico», indicó el Municipio.
Miles de años
El hallazgo se suma a un amplio conjunto de evidencias arqueológicas identificadas en el valle de Lulumbamba, particularmente en las parroquias rurales de Pomasqui y San Antonio de Pichincha (norte).
En esta zona se han registrado pucarás, culuncos, caminos y espacios habitacionales, que dan cuenta de distintas ocupaciones humanas desde el periodo Precerámico hasta la época Colonial, en una temporalidad que va aproximadamente desde 11.000 a. C. hasta 1822.
El cerro Casitagua forma parte de este paisaje histórico. Se trata de una antigua caldera de aproximadamente cinco kilómetros, cubierta por bancos de piedra pómez provenientes de los volcanes Rucu Pichincha y Pululahua.
En sus alrededores y flancos orientales se encuentran varios sitios arqueológicos registrados.
A partir de la nueva evidencia identificada en Radioloma, el IMP realizará acciones para actualizar la ficha del sitio arqueológico en el Sistema de Información del Patrimonio Cultural de Ecuador y ampliar el polígono destinado a su protección.
El incendio afectó la vegetación de algunos sectores, pero los sitios arqueológicos inspeccionados mantienen su valor patrimonial, subrayó.
Y agregó que «los propietarios o custodios de estos espacios deberán realizar investigaciones arqueológicas antes de cualquier remoción de suelo en las zonas afectadas, de acuerdo con la normativa vigente».
Así, mientras Casitagua inicia el proceso de recuperación de sus áreas naturales afectadas por el incendio, sus vestigios arqueológicos abren una nueva ventana para conocer y proteger la historia milenaria del territorio quiteño. EFE
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