Familiares de presos políticos en Nicaragua temen más muertes en cautiverio
San José, 3 jun (EFE).- Familiares de opositores presos en Nicaragua expresaron este miércoles su temor de que sus parientes sean la próxima víctima bajo custodia del Estado, tras el fallecimiento del líder indígena miskito nicaragüense y exdiputado Brooklyn Rivera el pasado fin de semana.
«¿De quién serán las próximas fotos en un hospital en estado agonizante? ¿En qué momento nos llamarán para decirnos que nuestro familiar ha fallecido?», preguntaron en un comunicado conjunto los familiares de personas desaparecidas y presas políticas en Nicaragua.
Rivera, de 73 años, líder del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yatama, que significa ‘Hijos de la Madre Tierra’, en lengua miskita) y arrestado el 29 de septiembre de 2023, murió el 30 de mayo pasado, con lo que se sumó a otras seis personas fallecidas que se encontraban encarceladas en Nicaragua por su oposición al Gobierno que presiden los esposos, Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Al respecto, los familiares condenaron el «asesinato» del líder miskito, «quien permaneció desaparecido casi tres años sin que la dictadura respondiera a ninguna demanda de su familia», y se solidarizaron con la familia.
«Su muerte no es un hecho aislado: es el resultado predecible de una política sistemática de desaparición, incomunicación y abandono deliberado», sostuvieron.
Recordaron que en 2025 el Ejecutivo sandinista entregó los cuerpos sin vida de los presos políticos Mario Alonso Petri y Carlos Cárdenas Zepeda a sus familiares sin ninguna explicación, y que fueron obligadas a enterrarlos de inmediato bajo vigilancia policial, es decir, denunciaron, «fueron prisioneros del régimen hasta la tumba».
«Hoy, tememos que familiares, algunos de ellos adultos mayores, con enfermedades crónicas graves y sin acceso a atención médica especializada, sean los siguientes en esa lista de fatalidades», alertaron.
Violación de las Reglas Nelson Mandela
En ese sentido, advirtieron que el encarcelado coronel retirado Víctor Boitano Coleman, de 65 años, lleva 781 días desaparecido; mientras el líder indígena y antiguo asesor presidencial para políticas de pueblos originarios, Steadman Fagoth Müller, de 72 años, lleva 624 días desaparecido.
En tanto, el excoronel sandinista Carlos Brenes, de 71 años, y su esposa Salvadora Martínez, de 68 años, llevan 290 días desaparecidos.
«Al igual que Brooklyn, desde la captura de nuestros familiares desaparecidos, el régimen no ha informado su paradero, no ha permitido comunicación alguna ni presentado ninguna evidencia de su estado de salud, en violación directa de las Reglas Mínimas de la ONU para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Nelson Mandela», señalaron.
Los familiares pidieron a la comunidad internacional mantener y si es necesario intensificar las sanciones hasta lograr la liberación de los más de 46 presos políticos, e hicieron un llamado a los gobiernos democráticos y a los organismos de derechos humanos para que se escuche su voz.
Asimismo, demandaron al Gobierno de Nicaragua la liberación inmediata de sus familiares y demás presos políticos, información oficial e inmediata sobre su paradero y estado de salud, y acceso médico independiente a través de la Cruz Roja Internacional.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Daniel Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo.
Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de «golpistas» y «traición a la patria». EFE
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