Gobierno colombiano niega que la muerte de 15 caimanes llaneros se deba a su negligencia
Bogotá, 2 jun (EFE).- El Ministerio de Ambiente de Colombia negó este martes que la muerte de 15 caimanes llaneros en tres centros de custodia se deba a la falta de alimentos y el hacinamiento severo, como denunció hoy la senadora animalista Andrea Padilla del partido Alianza Verde.
«Los reportes técnicos y las necropsias disponibles indican que los 15 fallecimientos reportados en 2025 correspondieron a causas naturales y no estuvieron asociados a cuadros de inanición o ausencia de alimentación. Las evaluaciones realizadas identificaron causas naturales y eventos relacionados con el comportamiento propio de la especie», apuntó el ministerio en un comunicado.
La senadora denunció que el Ministerio de Ambiente tenía conocimiento desde mayo de 2025 sobre la «situación crítica que enfrentan los caimanes por falta de alimento», ya que la Universidad Nacional le informó sobre el estado de 350 individuos de la Estación Roberto Franco, el parque Merecure y la Universidad de los Llanos.
De acuerdo con la denuncia, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena), que funciona como máxima autoridad ambiental en el departamento de Meta (centro) donde se encuentran estos centros de custodia, confirmó el 5 de diciembre del año pasado el «riesgo crítico que enfrentaban los caimanes».
Cormacarena informó que los caimanes sufrían «infecciones respiratorias, cuadros agudos de deficiencia de tiamina en neonatos, estrés térmico por exposición directa al sol, falta de cobertura de sombra y delgadez extrema» a raíz de falta de alimento y el hacinamiento severo, ya que hasta 18 ejemplares compartían un mismo estanque.
En respuesta, el ministerio señaló que en diciembre de 2025 «solicitó a las entidades responsables implementar medidas de manejo reproductivo preventivo con el fin de disminuir la presión poblacional mientras avanzan los procesos de liberación y recuperación».
Entre las medidas se contemplaban la separación entre machos y hembras y la suspensión temporal de los procesos de incubación de la especie catalogada en peligro crítico por la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN) debido a la caza histórica y la alteración de su hábitat en la cuenca del Orinoco, compartida por Colombia y Venezuela.
Frente a las denuncias de Padilla, el Ministerio de Ambiente a través del Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero acordó continuar, desde esta semana, con la alimentación de los individuos que se encuentran en el parque Merecure y en la Universidad de los Llanos. EFE
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