Grupo chií iraquí Asaib ahl al Haq entregará armas y se someterá al gobierno de Bagdad
Bagdad, 2 jun (EFE).- El grupo chií iraquí proiraní Asaib Ahl Al Haq (Liga de los Justos) anunció este martes que entregará sus armas y se someterá a las autoridades del Estado iraquí en medio de crecientes presiones de Estados Unidos para que el Gobierno de Bagdad desmantele esas formaciones acusadas por Washington de atacar sus bases militares e incluso a sus aliados árabes en el golfo Pérsico.
En un comunicado, el grupo afirmó que con esta decisión rompe sus «vínculos con las Fuerzas de Movilización Popular» (FMP) , compuesta por varias formaciones chiíes proiraníes, y «la consolidación del armamento bajo control estatal».
Apuntó también que formó «un comité para supervisar (…) la implementación de esta decisión, incluyendo (la entrega) del inventario de todo el personal, armamento, vehículos, equipo y recursos logísticos, y vincularse al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, de conformidad con los requisitos del Estado y sus instituciones».
La decisión se produce después de que el influyente clérigo chií Muqtada al Sadr anunciara la semana pasada la desvinculación de las Brigadas de la Paz del movimiento nacionalista que lidera, y su integración al Estado bajo las directrices del comandante en jefe del Ejército, un cargo que ostenta el primer ministro, Ali Al Zaidi.
La Liga de los Justos, liderada por el Qais al Khazali, fue fundada en 2006 tras separarse del «Ejército del Mahdi» de Muqtada al Sadr, y en aquel momento recibió apoyo, financiación y entrenamiento de la Fuerza Al Quds de Irán y supuestamente del grupo libanés chií Hizbulá.
Se destacó como una de las mayores facciones de la «resistencia» contra las fuerzas estadounidenses en Irak, y un movimiento clave de las FMP, antes de transformarse en una fuerza política influyente representada por el bloque parlamentario ‘Al Sadiqoun’ dentro del marco gobernante en Irak.
La exigencia de desarmar a esas formaciones iraquíes ha ido ganando peso en las últimas semanas en medio de la creciente presión de EE.UU sobre Bagdad para que desmantele a los grupos proiraníes que operan en el país, en especial los integrados en las FMP.
Washington considera terroristas a algunas de esas facciones y las acusa de lanzar ataques contra sus intereses, bases militares e incluso países aliados, al tiempo que ve en su continuidad un factor que socava la soberanía de Irak e institucionaliza la influencia iraní dentro del aparato estatal iraquí. EFE
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