La capital de Honduras en situación «crítica» por prolongada sequía causada por El Niño
Tegucigalpa, 25 sep (EFE).- Tegucigalpa, la capital de Honduras, entró en una situación «crítica» por una prolongada sequía atribuida al fenómeno de El Niño, que ha reducido el caudal de las principales represas de la ciudad y obligado a racionar el agua cada doce días.
Así lo dijo a EFE el alcalde de Tegucigalpa, Juan Diego Zelaya, quien recordó que la situación comenzó a volverse crítica desde mayo, para cuando se esperaba que iniciara el período de lluvias en el país centroamericano, lo que no ocurrió.
Desde entonces, la sequía ha afectado a varias regiones de Honduras, sobre todo al sur, que forma parte del llamado corredor seco centroamericano, que atraviesa también Nicaragua, El Salvador y Guatemala, y a Tegucigalpa, en el centro del país.
Según autoridades hondureñas, de las capitales centroamericanas, Tegucigalpa, con dos millones de habitantes, de los diez millones que tiene Honduras, sería la más afectada por la sequía, fenómeno que se podría extender hasta 2027.
«Estamos en una situación bastante crítica», dijo Zelaya mientras supervisaba la reactivación de uno de los 41 pozos que hay en la ciudad para aliviar la crisis hídrica.
Los pozos «son pequeñas nuevas fuentes de abastecimiento» que, aunque «no sustituyen una represa, sí alivian la comunidad cercana», explicó. Sirven para abastecer hospitales y escuelas y para llenar los camiones cisterna que llevan agua a barrios pobres sin acceso directo al servicio.
Pese a las lluvias de esta semana, las dos represas que abastecen al 80 % de la población de la capital, Concepción y Los Laureles, «siguen en un nivel crítico bajo», entre el 24% y el 25 % de su capacidad.
La actual crisis hídrica se debe a que 2026 ha sido el año en el que menos ha llovido en la historia de la capital, algo que, según Zelaya, también ocurre en otras ciudades del mundo por causa de El Niño, que afecta a todos los países de Centroamérica.
«Las represas han bajado a niveles que de repente no los mirábamos desde 1997, el problema es que ahora somos un millón de capitalinos más. Eso nos ha obligado a tomar algunas decisiones fuertes, ahora el racionamiento de agua en la capital es cada doce días», afirmó Zelaya.
También, agregó que no se sabe si El Niño se extenderá hasta 2027 -los expertos afirman que sí-, pero que en todo caso se debe hacer un uso racional del líquido en estos meses, porque «nos tiene que servir para noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo, abril y mayo, esperando que vuelva a llover en mayo del otro año».
Zelaya indicó que a mediano y largo plazo la Alcaldía ha emprendido varias acciones, como la continuación de una nueva represa «estratégica» cuya construcción estuvo paralizada durante 18 meses por la administración anterior, que comenzará a funcionar en 2028, entre otras obras de abastecimiento de agua.
Otro proyecto a mediano y largo plazo es la reducción de pérdidas que sufren las dos principales represas de la ciudad, debido a una red de distribución vieja y obsoleta.
Para reducir las pérdidas, será modernizada la red de distribución con el cambio de las viejas tuberías y la instalación de micros y macromedidores, un proyecto en el que serán destinados 150 millones de dólares con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA).
La Alcaldía también recibe otra ayuda de las Naciones Unidas y la Cooperación Española, indicó el alcalde. EFE
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