La fiscal general israelí ordena detener las subvenciones para guardería de ultraortodoxos
Jerusalén, 11 ago (EFE).- La fiscal general de Israel, Gali Baharav-Miara, ordenó este domingo al Ministerio de Trabajo detener las subvenciones para guardería de los judíos ultraortodoxos que no cumplan con las órdenes de reclutamiento del Ejército.
En una carta recogida por la prensa israelí, la fiscal general defendió que «no hay ninguna justificación para financiar la guardería como incentivo para que los designados para el servicio militar estudien la Torá» (Biblia hebrea).
La noticia llega después de que el Ejército israelí comenzara a mandar órdenes de reclutamiento a unos 900 judíos ultraortodoxos, después de que una decisión del Tribunal Supremo israelí tumbara la exención que les ha mantenido fuera de las fuerzas armadas durante décadas.
De los 900 notificados la semana pasada, solo 48 se presentaron en la oficina de reclutamiento, en medio de fuertes protestas que acabaron en el allanamiento del centro de reclutamiento militar de Tel Hashomer, en la periferia de Tel Aviv, por varios jóvenes ultrarreligiosos el pasado martes.
Uno de los ministros ultraortodoxos del Gobierno israelí, miembro del partido Judaísmo Unido de la Torá (clave para la coalición de gobierno de Benjamín Netanyahu), acusó a Baharav-Miara de querer «matar de hambre» a los hijos de los ultraortodoxos por motivos políticos, en un comunicado recogido por el medio israelí The Times of Israel.
«El consejo de la fiscal general revela la verdad: no les interesan las necesidades del Ejército, solo la persecución obsesiva del mundo de la Torá y la familia ultraortodoxa», dijo Meir Porush, ministro de Asuntos de Jerusalén.
A comienzos de abril expiró una norma temporal que permitía mantener la exención militar de los haredim (término en hebreo para los judíos ultraortodoxos), que desde la fundación del Estado de Israel han evitado el servicio obligatorio.
Tras meses de polémica sobre si la medida continuaría en vigor o no, el Supremo israelí decidió que «no existe base legal para excluir a los hombres ultraortodoxos del reclutamiento» y que si no sirven en el Ejército tampoco deben recibir subvenciones educativas y de asistencia social financiadas con fondos públicos.
Después de que la guerra en Gaza llevara a la movilización masiva de unos 300.000 reservistas, también para batallones tanto en la frontera norte con el Líbano como en el territorio ocupado de Cisjordania, muchos israelíes reclaman al primer ministro, Benjamín Netanyahu, que todos los jóvenes cumplan con su deber militar.
Ahora, los 67.000 hombres haredim elegibles (el equivalente a cinco divisiones militares) se enfrentan a su entrada gradual en las fuerzas armadas.EFE
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