La producción de combustible verde para aviación es «decepcionante», dicen las aerolíneas
Río de Janeiro, 6 jun (EFE).- La actual producción mundial de combustible sostenible para aviación (SAF, por sus siglas en inglés), que tan solo cubre el 0,8 % del consumo total de las aerolíneas, fue calificada este sábado como «decepcionante» por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
Según la entidad, que agrupa a unas 470 aerolíneas responsables de más del 80 % del tráfico aéreo mundial y que celebrará su reunión anual en Río de Janeiro a partir de este domingo, la producción de SAF alcanzará en 2026 unas 2,4 millones de toneladas, frente a las 1,9 millones de toneladas en 2025 y a las 1,0 millones de toneladas en 2024.
Aunque supone un aumento interanual por dos años seguidos, el crecimiento continúa muy por debajo de lo necesario para que el sector alcance su meta de emisiones netas cero en 2050.
«Parece que será otro año decepcionante para la producción de SAF», afirmó el director general de IATA, Willie Walsh, al señalar que, cinco años después de que la industria adoptara el compromiso de neutralidad climática, estos combustibles representarán menos del 1 % del combustible utilizado por la aviación comercial.
Walsh atribuyó el lento avance a políticas públicas mal coordinadas y a la falta de interés de las compañías petroleras para invertir en alternativas renovables.
Lo más grave, según la IATA, es que los actuales proyectos existentes en todo el mundo tienen una capacidad para producir hasta 9 millones de toneladas anuales.
«Gran parte de esa capacidad es desperdiciada debido a que las políticas públicas favorecen la producción de diésel vegetal y no la de SAF», afirmó en una rueda de prensa la vicepresidenta para sostenibilidad de la IATA, Marie Owens Thomsen.
Y los cerca de 370 proyectos ya en operación o en desarrollo para producir el combustible sustentable también son insuficientes para atender la demanda, ya que suman una capacidad para producir 20 millones de toneladas en 2030, de los que 8 millones de toneladas en los países de América, según Thomsen.
Según la asociación, la ruta para que el SAF aporte cerca del 65 % de las reducciones de emisiones que el sector necesita para 2050 se vuelve cada vez más difícil conforme se acumulan los retrasos en la expansión de la oferta.
La preocupación llega además en un contexto de volatilidad energética internacional por la disparada de los precios de los combustibles provocada por la guerra en Oriente Medio.
La IATA considera que las recientes tensiones en los mercados del petróleo deberían acelerar el desarrollo de combustibles renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y reforzar la seguridad energética del sector aéreo.
El SAF, elaborado a partir de materias primas como aceites usados, residuos agrícolas o biomasa, puede reducir las emisiones de carbono hasta en un 80 % en comparación con el queroseno convencional, pero sigue enfrentando obstáculos relacionados con sus elevados costos de producción. EFE
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