La UE da su mayor paso en años hacia la adhesión de Ucrania y Moldavia
Luxemburgo, 15 jun (EFE).- Los Veintisiete abrirán formalmente este lunes nuevos bloques temáticos en las negociaciones de adhesión con Ucrania y Moldavia, en lo que la eurocomisaria de Ampliación, Marta Kos, calificó de «megalunes para el proceso de ampliación europea».
«Como nunca antes, la ampliación está funcionando como la política exterior más importante de la Unión Europea: en los últimos 16, 17 meses hemos logrado más que en los 15 años anteriores», afirmó Kos a su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores en Luxemburgo.
A continuación, las claves del proceso.
¿Qué se ha acordado y por qué?
Se espera que los Estados miembros abran hoy formalmente el primer clúster -bloques temáticos que agrupan los 35 capítulos técnicos de adaptación a la legislación europea- en las negociaciones de adhesión con Kiev y Chisinau. Kos ha avanzado hoy que espera que «se abran los cinco clústeres restantes en julio».
El avance llega después de que Hungría levantó a principios de mes el veto que, bajo el Gobierno de Viktor Orbán, había paralizado durante años la apertura de los clústeres dada la unanimidad exigida entre los Veintisiete.
También Montenegro ha registrado hoy un avance significativo: el cierre de dos capítulos adicionales de sus negociaciones, lo que eleva a 16 el total de capítulos cerrados -aproximadamente la mitad del proceso-.
Kos ha apuntado que, si la Comisión, los Estados miembros y Podgorica actúan coordinadamente, Montenegro podría cruzar «la línea de meta» antes de que concluya el año.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, calificaron la ampliación de «decisión estratégica».
¿Cómo es el proceso de ampliación?
La pertenencia exige cumplir los llamados criterios de Copenhague: instituciones democráticas estables, economía de mercado viable y capacidad de asumir el acervo comunitario -la adaptación del ordenamiento jurídico nacional al derecho de la UE-.
Desde 2020, las negociaciones se organizan en seis clústeres temáticos que integran los 35 capítulos tradicionales junto a criterios políticos y económicos.
El primero, Fundamentos, es el eje central del proceso: une el criterio político, el económico y los capítulos clave del acervo -como control financiero o contratación pública-; se abre en primer lugar, se cierra el último, y su progreso condiciona el avance del resto.
Los cinco siguientes cubren el mercado interior, la competitividad, la agenda verde, la agricultura y las relaciones exteriores, entre otras áreas.
En cada etapa, los candidatos deben cumplir puntos de referencia (‘benchmarks’) específicos antes de que los Veintisiete autoricen abrir o cerrar cada bloque.
¿Cuál es el historial de Ucrania en el proceso?
Ucrania solicitó su adhesión a la UE en febrero de 2022 a raíz de la invasión de Rusia, se convirtió en país candidato de forma fulgurante en junio de ese año y las negociaciones de adhesión se iniciaron oficialmente en junio de 2024.
Desde entonces, Kiev ha continuado llevando a cabo las reformas acordadas con Bruselas, aunque la Comisión ha subrayado la necesidad de avances en la lucha contra la corrupción y de garantías de la continuidad del proceso en un contexto de guerra activa.
Ante la imposibilidad de alcanzar la unanimidad necesaria para abrir el clúster formalmente, Bruselas recurrió a la apertura informal y anticipada de negociaciones técnicas antes de la autorización política formal en noviembre de 2024, confiando en que el veto se levantaría en algún momento.
¿Y Moldavia?
Moldavia, que obtuvo el estatus de candidato junto a Ucrania en junio de 2022, abrió sus propias negociaciones de adhesión en paralelo en junio de 2024.
Chisinau es considerada por Bruselas como uno de los candidatos con mayor dinamismo reformador, aunque afronta retos estructurales en materia de Estado de derecho, dependencia energética y la presión constante de Moscú.
La candidatura moldava está políticamente vinculada a Ucrania, con la que comparte calendario y estructura negociadora; no obstante, sus perspectivas son más favorables que las de Kiev: «Esperamos que Moldavia avance más rápido: es un país más pequeño, con una burocracia más reducida y sin estar en guerra», según señaló una fuente diplomática europea el viernes.
¿Qué se puede esperar de cara al futuro?
El éxito del proceso plantea también una pregunta incómoda: ¿cómo evitar que futuros miembros, una vez dentro, bloqueen o instrumentalicen las instituciones europeas?
La respuesta de Bruselas son los tratados de «nueva generación», con nuevas salvaguardias para evitarlo, cuyo primer ejemplo será el acuerdo con Montenegro.
La cola, mientras tanto, es larga: otros siete candidatos oficiales o potenciales -Serbia, Albania, Macedonia del Norte, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Georgia y Turquía- aguardan en distintas fases y con perspectivas muy dispares.
Algunos Estados miembros, entre ellos Francia y Alemania, presionan para incorporar criterios estratégicos que agilicen el proceso con candidatos prioritarios, pero Kos ha sido tajante: no existe la «media membresía»; la adhesión plena es el único destino posible.
Según las proyecciones más optimistas, la UE podría pasar de 27 a 35 miembros en la próxima década. EFE
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