Los homicidios de niños, niñas y adolescentes en Ecuador subieron un 5 % en enero de 2026
Quito, 25 feb (EFE).- Los homicidios de niños, niñas y adolescentes en Ecuador subieron en torno a un 5 % en enero de 2026, en relación al mismo mes del año anterior, al pasar de 48 a 50, según un estudio presentado este miércoles en Quito.
De acuerdo al primer estudio sobre el impacto de la violencia, el crimen organizado y el conflicto armado en la vida de los menores de edad, realizado por el Observatorio de Niñez, Adolescencia y Juventud ecuatoriano, se evidencia el riesgo al que están expuestos los infantes, en contraste con la población adulta, donde los asesinatos se redujeron un 6 % en el mismo período.
El estudio advierte que el fenómeno no es aislado, sino parte de un deterioro sostenido de la seguridad en el país andino, que afecta especialmente a la población más joven, en un contexto marcado por la expansión territorial de organizaciones criminales y el reconocimiento oficial de un ‘conflicto armado interno’ desde enero de 2024.
El evento también sirvió para inaugurar el Observatorio, una plataforma de organizaciones de la sociedad civil, la academia y la cooperación internacional, entre las que destacan Ayuda en Acción, Cruz Roja, ChildFund, el Consejo Noruego para Refugiados, la Cooperación Alemana o Plan Internacional, entre otras.
La intención es servir como respuesta a la vulnerabilidad de los niños, impulsar la investigación y recopilación de datos para generar informes semestrales, desarrollar estrategias de sensibilización social y establecer alianzas estratégicas con diversos sectores.
Según el estudio, uno de cada siete fallecimientos de menores corresponde a homicidios intencionales, que en la última década pasaron de ser la décima causa de muerte a convertirse en la principal.
En los jóvenes de entre 18 y 29 años la situación es aún más grave, ya que aproximadamente la mitad de las muertes se deben a asesinatos.
El informe señala, además, que el incremento se ha acelerado en los últimos años, ya que tres de cada cuatro asesinatos de menores registrados entre 2014 y 2025 ocurrieron en los últimos tres años de ese período, y solo durante 2025 se registraron 583 homicidios de niños y adolescentes, más que los ocurridos en todo el periodo entre 2014 y 2021.
Las provincias costeras y tropicales (Guayas, Los Ríos, Manabí, El Oro y Esmeraldas) son las más afectadas por la violencia contra los menores, territorios donde más operan las estructuras del crimen organizado vinculadas al narcotráfico.
De hecho, únicamente Guayas, cuya capital es Guayaquil, la ciudad más poblada y centro económico del país, acumuló cerca de la mitad de los asesinatos de menores en 2025.
El estudio también identifica un cambio en la forma de violencia, porque mientras que en 2014 el 39 % de los homicidios de menores se cometían con armas de fuego, en 2025 superaron el 90 %.
El estudio también defiende que la violencia juvenil está relacionada con factores estructurales como pobreza, falta de oportunidades y control territorial de grupos armados, y pidió fortalecer los sistemas de protección y prevención dirigidos a la infancia. EFE
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