Los pandas Ping Ping y Fu Shuang ponen rumbo a su nueva casa en Atlanta
Pekín, 27 sep (EFE).- La pareja de pandas chinos Ping Ping y Fu Shuang partieron este domingo de China hacia Estados Unidos, donde llegarán próximamente al zoológico de Atlanta, dando inicio a una estancia de 10 años en el marco de la llamada «diplomacia del panda» entre ambos países.
Los dos ejemplares, procedentes de la Base de Investigación de Cría de Panda Gigante de Chengdu, capital de la provincia central de Sichuan, partieron hacia dicho zoológico unos días después de que el presidente chino, Xi Jinping, anunciara su llegada durante la ceremonia de bienvenida que le ofreció su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca.
En este evento, el mandatario chino calificó el acuerdo como «una buena noticia» y describió a los pandas como «enviados de amistad entre chinos y estadounidenses».
Según la agencia estatal Xinhua, la Asociación China para la Conservación de la Vida Silvestre firmó recientemente con el zoológico de Atlanta un acuerdo de cooperación internacional sobre protección del panda gigante, en virtud del cual Ping Ping, un macho, y Fu Shuang, una hembra, iniciarán una estancia de diez años en Estados Unidos.
La agencia oficial señaló que la parte estadounidense ha preparado mejoras en las instalaciones para acoger a los animales y que expertos chinos han ofrecido orientación técnica sobre recintos, alimentación, cuidados y estándares sanitarios.
Igualmente, se realizaron exámenes médicos previos a la partida, en los que se constató que ambos pandas se encuentran en buen estado de salud.
Los ejemplares tendrán que pasar por un período de cuarentena a su llegada, durante el cual personal chino permanecerá en el zoológico para cuidar de ambos y ayudarles a adaptarse lo antes posible a su nuevo entorno.
Ambos, nacidos en 2020, viajan en un vuelo chárter que despegó a las 02:55 hora local (06:55 GMT del sábado) con un veterinario y un cuidador estadounidenses, además de contar con comida —incluidos panecillos de maíz al vapor, brotes de bambú y zanahorias—, agua y medicamentos, para atender sus necesidades durante el trayecto.
Atlanta fue durante años uno de los principales centros de la cooperación panda entre ambos países, pero en 2024 devolvió a China sus cuatro ejemplares tras 25 años de colaboración, en paralelo al deterioro de los lazos bilaterales y a la reducción de los programas de préstamo en Estados Unidos.
El movimiento actual prolonga el deshielo iniciado ese año, cuando una pareja viajó al zoológico de San Diego bajo un nuevo acuerdo de diez años y Pekín presentó a los animales como «enviados de amistad» entre ambos pueblos.
La llamada «diplomacia de los pandas», retomada por la República Popular China a finales de la década de 1950, dejó de basarse en regalos directos a partir de los años ochenta, cuando el país implantó fórmulas de préstamo y cooperación científica a largo plazo.
En sus acuerdos actuales, China mantiene la propiedad de los animales y establece que las crías nacidas en el extranjero deben regresar al país asiático cuando alcanzan la madurez sexual, mientras los adultos vuelven al entrar en la vejez. EFE
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